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Portada: Libro de la Cofradía de Santiago de Burgos


Piedra de San Albino. Foto: Museo de Valladolid

De las excavaciones arqueológicas realizadas en diferentes campañas en Urueña puede deducirse, que en la zona denominada Los Pedregales existió una iglesia, mencionada en documentos antiguos como «ermita de Santiago», ya que estaba situada junto al camino que venía desde el monasterio de la Santa Espina a enlazar con la vía Zamorana o Zambrana hacia Santiago de Compostela. De esa iglesia, con planta de tipo visigótico, se extrajeron restos que se conservan en el Museo Provincial de Valladolid y en el Ayuntamiento de Urueña (pila bautismal).

A mediados del siglo X el mozárabe Ebrahem era el propietario de la «Villa de Albine» (territorio que después se conocería como Villalbín, en el término de Urueña) y estaba casado con la noble leonesa Egilo. Este matrimonio, probablemente entroncado con la familia de los Eriz mantuvo hasta su muerte Villa Albín en su patrimonio. Poco después, la familia trocó las propiedades a Fernando I por Almaraz y Villasabariego. El rey, finalmente, dividiría la propiedad en dos partes: Doña Elvira recibiría en herencia la mitad de Villa Albín, que dejaría al morir en su testamento a San Isidoro de León, mientras que Doña Urraca, hermana de Doña Elvira y señora de Zamora, donaría su mitad de Villa Albín a la diócesis de Santiago de Compostela a fin de que se construyera en ese terreno un monasterio dedicado a San Nicolás "para gloria de Dios y del santo apóstol Santiago". La zona de los Pedregales probablemente estuvo entre los terrenos incluidos en el importante legado que la infanta Doña Urraca cedió «para siempre» a la Iglesia de Santiago de Compostela.

Sabemos que a la infanta la veneración al Apóstol le venía de tradición familiar: Fernando I, continuando la labor de su padre, Sancho el Mayor, mandó edificar y restaurar puentes que facilitasen el acceso a Compostela de los peregrinos. A partir del siglo XI, por tanto, la relación de Urueña con Santiago de Compostela y su diócesis va a ser intensa ya que una sobrina de Urraca del mismo nombre, hija de Alfonso VI, fue reina de León, Castilla y Galicia con el nombre de Urraca I, y su propia hija Doña Sancha, hermana del emperador Alfonso VII y benefactora de los monasterios de la Santa Espina y de San Pedro y San Pablo de Cubillas (la actual iglesia de la Anunciada), fue sin duda impulsora de la devoción del primer Maestre de Santiago don Pedro Fernández. De hecho hay numerosos topónimos en Urueña que hacen referencia a Santiago y que se localizan en el camino que une el monasterio de la Santa Espina con el antiguo puente de la Zamorana que llevaba a Compostela por el camino zamorano: la ermita de Santiago, el pago de Santiago, el camino que va de Santiago a la pila de Carrevalderas, la calleja de Santiago, las eras de Santiago, la carretera de Santiago, etc. El Camino de Zambrana o de la Zamorana, era una antigua vía que, viniendo del cercano Monasterio de la Espina, formaba parte de la ruta que llevaba a Santiago de Compostela pasando por Bustillo y tomando después en Zamora el camino que venía del sur.

Sin embargo, la voluntad de Doña Urraca de que el monasterio de Villalbín sirviera de refugio espiritual y físico a los peregrinos, no fue del todo respetada. El citado monasterio de San Nicolás, tras haber pertenecido durante mucho tiempo a la Diócesis de Santiago de Compostela pasó a ser gobernado por Recoletos (eso sí, de la provincia franciscana de Santiago) en los primeros años del siglo XV, según se desprende de un documento en el que se fija la fecha para la construcción del edificio que luego vendrían a ocupar los Franciscanos:

Los franciscanos que van a ocupar el convento de Villalbín en el siglo XVI proceden, según se ha dicho, de la provincia franciscana de Santiago (que abarcaba León, Zamora, Pontevedra, La Coruña, Lugo, Orense, Palencia, Asturias y Salamanca). La vinculación de Urueña y Villalbín con Santiago de Compostela estaría avalada, por tanto, no sólo por ser un mero lugar de paso en dicho camino sino por ser un importante enclave de la diócesis gallega en Castilla y por haber seguido siéndolo gracias a la labor de los franciscanos procedentes de la provincia de Santiago.

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Reconocimientos


Zamora canta a Joaquín Díaz: una noche histórica

Zamora, 3 de diciembre de 2017
La Opinión de Zamora - 4 dic 2017
http://www.laopiniondezamora.es/zamora/2017/12/04/noche-historica/1049100.html


Zamora canta a Joaquín Díaz: "Ya se van los pastores, ya se van marchando..."

La Opinión de Zamora - 6 dic 2017
http://www.laopiniondezamora.es/aniversario/2017/12/05/pastores-marchando/1049333.html




Ya se van los pastores... >


Todo el acto puede verse aquí >


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Fotos:

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«Zamora canta a Joaquín Díaz: Un cartel de lujo, un concierto histórico»


Amancio Prada, Kepa Junkera, Luis Delgado y La Musgaña encabezan el elenco de artistas de fuera y dentro de Zamora que ofrecieron un homenaje de primer nivel al etnógrafo zamorano Joaquín Díaz en el Teatro Principal.

La Opinión de Zamora >



El concierto homenaje "Zamora canta a Joaquín Díaz" ha sido posible gracias a la implicación y el apoyo del Ayuntamiento de Zamora y del Teatro Principal; al patrocinio de la Fundación Científica Caja Rural de Zamora y de la Fundación Villalar de Castilla y León, así como a la colaboración del hotel NH Palacio del Duero-Restaurante La Vinícola.

Enlace a la noticia en La Opinión de Zamora >







Congresos


Congreso «Mariemma y su tiempo»

Madrid, 16 al 19 de diciembre de 2017

CONSERVATORIO SUPERIOR DE DANZA DE MADRID «MARÍA DE ÁVILA»

Joaquín Díaz ha participado en el Congreso «Mariemma y su tiempo» el martes 19 de diciembre de 2017 a las 13:30h. en representación de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción de Valladolid.

Programa del congreso >


Otras actividades >


Lectura de Joaquín Díaz en el Congreso «Mariemma y su tiempo»:

Ordenando un poco los recuerdos sobre Guillermina Martínez Cabrejas, la genial Mariemma, he tenido que remontarme a la infancia para encontrar las primeras referencias, a aquellos años en que, mediado el mes de agosto, íbamos toda la familia a visitar a mi abuelo Joaquín en su finca de Getafe. En alguna de esas ocasiones coincidíamos, ya que de lo que se trataba era de felicitarle por su santo, con algún pariente más que se unía a la celebración, y entre esos familiares o allegados se presentó un año la madre de Mariemma, Eulogia, con quien mis abuelos tenían gran proximidad –no recuerdo si incluso algún vínculo de sangre–, ya que vivían en Madrid en la misma Avenida, la de la Reina Victoria, y además mi bisabuelo Venancio Gómez había estado tres años desde 1891 a 1894 administrando el molino Rodero de Iscar. Tal vez debido a esa relación, muy frecuentemente, al menos cada vez que la bailarina tenía un éxito sonado, se le enviaba un ramo desde la finca, que para eso se llamaba “Plantas y flores”. Mi abuelo, que había adquirido un chalet en Getafe enfrente del escritor Silverio Lanza, al poco tiempo de llegar a Madrid desde Cataluña donde había estado levantando planos para el Instituto Geográfico y Catastral, cumplió su ilusión de volver al campo comprando un terreno de unas 10 hectáreas entre la carretera de Madrid a Toledo y el término de Fuenlabrada para dedicarlo a la agricultura y a la floristería. Pero el acceso a esa finca en una época en que los coches eran escasos, se hacía mediante un autobús de línea, creo recordar que de la empresa “La Veloz”, a cuyo revisor había que advertir nada más subir al vehículo de la intención de descender en la finca “Plantas y flores” pues la línea era discrecional y las paradas se hacían donde la gente lo solicitaba. De esa manera llegaba Eulogia a ver a mi abuelo y de esa misma manera volvía a la capital después de haber recibido, en agradecimiento por la visita, unos kilos de fruta y un enorme ramo que a veces le ayudaba a llevar una de las cachicanas de la finca acompañándola hasta Madrid. Lo que más nos sorprendió de Eulogia (en particular a quienes éramos niños entonces) era su lenguaje, llano, directo y salpicado de sabrosas palabras de esas que en el lenguaje coloquial se llaman tacos. Su desparpajo y la gracia para colocar esos palabros sin que desentonaran en una conversación, se quedaron para siempre en nuestra memoria. La misma Mariemma practicó ese complicado ejercicio de combinar su estatus de diva con un sentido del humor aldeano y socarrón en el que iba encerrada toda una sabiduría de siglos.

Recuerdo la anécdota que le sucedió con su madre –y que ella narraba con muchísimo gracejo– con quien había quedado en la playa principal de una conocida ciudad del norte de España, después de un ensayo previo a su actuación. Como la madre (que era tan cómica como ella) veía que la hija se retrasaba y la playa empezaba a llenarse de gente, alquiló un animal de un circo cercano, para que su hija lo tuviera más fácil cuando quisiera localizarla. Al llegar Mariemma y ver a su madre rodeada de gente y subida en un cuadrúpedo que anunciaba una función circense le recriminó que estuviese dando un espectáculo gratuito, a lo que su madre le contestó: “Hija, tardabas demasiado, la playa se llenaba de gente y pensé que no me ibas a encontrar, así que me fui al Circo y me subí al camello para que me localizaras mejor…”

Muchos años más tarde, mi amiga Elena Casuso, alumna durante muchos años de la Escuela de Danza de Mariemma en Valladolid, me advirtió de que su maestra quería conocerme. Al finalizar una de las clases había llevado en su coche a Mariemma, quien al parecer se había interesado mucho en saber algo más de aquel cantante que sonaba en una cinta interpretando “El arriero de Bembibre”. A partir del momento en que se inició aquella relación fue raro el fin de semana en que no nos viéramos o comiéramos juntos, pasando muchas horas de agradable charla y escuchando sus anécdotas en largas veladas a las que, con frecuencia, se unía el entrañable Enrique Luzuriaga. Precisamente en unas ferias de Valladolid, con los hoteles al máximo de ocupación y sin posibilidades de encontrar alojamiento, Elena ofreció la consulta de su marido el Doctor Luis de la Fuente, por cierto recientemente fallecido, para poder albergar a ambos artistas pues había una habitación siempre libre. Cuando llegaron por la noche y les enseñaron la estancia con la cama perfectamente preparada, Mariemma se plantó en la puerta del dormitorio y dijo: “Que conste que yo no duermo con este señor”, a lo que Elena respondió: “Ah, es que como os veía siempre juntos en los carteles…” La leyenda de una relación sentimental, alimentada por la cercanía del oficio y por la veneración que Enrique siempre tuvo hacia Guillermina -Teo como él la llamaba-, jugaron en este caso una mala pasada a la anfitriona que se enteró por fin de que el dúo era sola y estrictamente artístico.

Para Mariemma, el arte fue siempre una profesión y un modo de vida, una manera de ser, que obligaba a muchos sacrificios y que sólo daba a cambio la satisfacción de pertenecer a una raza a punto de extinguirse. De ese orgullo saben mucho quienes la conocieron bien y algunas de sus alumnas y alumnos –a quienes exigió una completa formación y un conocimiento cabal de la danza- cada vez que se veían forzados a descubrir que palabras como imprecisión, desgana, pereza, abandono, negligencia, no existían en su vocabulario. A fines de 1980 la Caja de Ahorros Popular de Valladolid me propuso crear una Revista cultural dedicada al ámbito de la etnografía y la música. Unos meses después ya estaba en marcha la publicación (que todavía sigue hoy después de casi 500 números), con una pléyade de colaboradores entre los cuales, cómo no, mencionaré hoy a Mariemma, quien me ofreció la posibilidad de publicar algunas de sus reflexiones sobre la danza acompañadas de unos preciosos dibujos de su amiga Lilianne Lees. Por aquellos años estaba Guillermina terminando un libro con sus experiencias sobre la danza y, un poco desesperada porque no encontraba editor, me ofreció aquella primicia con el título de “En torno al ballet español”. Habría que esperar aún 16 años para ver el libro editado finalmente. De ello se encargó la Fundación Autor, de la Sociedad General de Autores y Editores, y en su contenido siguió trabajando Mariemma durante todo ese tiempo de forma incansable y personal. Poco después de la publicación de aquel artículo, en 1983, Valladolid le rindió un homenaje en el Teatro Calderón y tres años más tarde la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima le nombró miembro correspondiente de la misma. Mariemma estuvo muy preocupada por el discurso que habría de pronunciar pero, al no ser costumbre de la institución que los correspondientes hiciesen ningún discurso, el asunto se fue dilatando y finalmente quedó olvidado.

No sucedió lo mismo con una curiosa petición de Teresa Berganza. Mariemma y ella habían hecho muy buena amistad después de la representación de la Carmen de Bizet en el Teatro de la Ópera de París, con Berganza y Plácido Domingo de estrellas principales. Mariemma intervino magistralmente en el acto II, en la célebre escena de “Los triángulos de los sistros tintineaban”, que se desarrolla en la posada de Lilas Pastia donde Carmen está viendo bailar a unos gitanos. La amistad de Berganza y Guillermina se reforzó a partir de la representación en Paris con visitas frecuentes de la primera a la casa de Reina Victoria de Mariemma y de ésta al domicilio de la mezzosoprano en San Lorenzo del Escorial. En una de esas visitas, Mariemma le regaló a la Berganza un disco mío de canciones sefardíes que según parece le gustó mucho. Teresa estaba empeñada en grabar un vinilo para la Deutsche Grammophone con temas judeo españoles y después de escuchar mi grabación se empeñó en que yo le acompañara con la guitarra y le asesorara sobre el repertorio. Quedamos un día en el Escorial y para allá nos fuimos Mariemma y yo. Sinceramente, nadie me había dicho que la facilidad que tenía Guillermina sobre el escenario para moverse y danzar maravillosamente no tenía nada que ver con su habilidad para manejar un automóvil. Yo creo que mi negativa a aceptar la proposición tan honrosa de Teresa se debió tanto a la certeza de que cualquier buen guitarrista de la época hubiese hecho mejor papel, como al terrible viaje en coche, que se me hizo interminable y finalmente inolvidable por la manera de conducir casi temeraria de la buena de Mariemma.

En varias ocasiones tuve la oportunidad de alabar los méritos y la carrera de Mariemma, como gran bailarina que iluminó, con sus geniales interpretaciones y su magisterio, un importante período de la escena del pasado siglo. A quien no tuvo la oportunidad de verla en el escenario, le faltará una referencia crucial cuya carencia apenas podrán paliar las pocas películas que se rodaron sobre algunas coreografías suyas. A quien no haya asistido a sus clases será muy complicado explicarle el valor de su sistema de enseñanza que incluía el ballet clásico, la danza bolera, el flamenco o algunos bailes étnicos dentro del aprendizaje básico. Quien no conozca la importancia que tuvo el baile español en Europa en el siglo XIX (Paris, Copenhague, Moscú) tendrá dificultades en relacionar su concepto de la danza con el que difundieron Bournonville o Petipas con magníficos montajes en los que España, sus costumbres, sus tópicos, su historia estaban muy a menudo presentes. A quien, finalmente, no tenga edad para haber conocido a Mariemma en su esplendor, probablemente le resultarán exageradas todas estas palabras que, sin embargo, nunca habrán sonado más necesarias y más justas. Como artista alcanzó la mayor fama que se podía obtener en una época en que los medios de comunicación tardaban en transmitir los éxitos; como profesora consiguió crear una escuela en la que la disciplina y la preparación fueron el mejor aval y el más valioso certificado. Como indiscutible artista internacional, queden estas palabras en sincero homenaje a una personalidad singular e irrepetible sobre cuyo tiempo y legado se ha organizado este oportuno congreso.






Exposiciones


Exposición «Charivaria»

Madrid. Del 6 de octubre de 2017 al 28 de enero de 2018

Todavía se puede visitar la exposición «Charivaria», del Centro Cibeles de Cultura y Ciudadanía (Madrid), y en la que La Fundación ha colaborado con varias piezas.

«Charivaria» es una exposición sobre cómo se posicionan las personas en el espacio publico con sonido.






https://www.centrocentro.org/programacion/exposiciones/charivaria





Actividades


El documental «El rio que suena» recibe el premio «Cencerro de la Tierra» en Etnovideográfica 2017

Zamora, 17 de diciembre de 2017

Se ha celebrado, del 12 al 17 de diciembre de 2017, el festival Etnovideográfica 2017 en el Museo Etnográfico de Castilla y León, con intención de consolidarse en cita anual para todos los aficionados al cine documental.
El documental «El rio que suena» de Inés Toharia Terán e Isaac García Llombart ha recibido el premio «Cencerro de la Tierra» en dicho festival.





Conferencia de Joaquín Díaz, cierre del ciclo dedicado a la vida y obra de José Zorrilla

Urueña, 15 de noviembre de 2017

Organizado por la Fundación Jorge Guillén, la Villa del Libro de Urueña desarrolló durante casi nueve meses un ciclo dedicado a la vida y obra de José Zorrilla. El ciclo terminó con la conferencia de Joaquín Díaz que versó acerca de “Lo satánico contra lo divino en Zorrilla”.



Foto: Marta Valsero
“El bien y el mal, la luz y las tinieblas, los principios que habían sido testigos de la creación del ser humano estaban en la personalidad de Don Juan Tenorio desde su mismo nacimiento. Zorrilla, con acierto innegable, había tomado lo mejor y lo peor de aquella figura para amasar su propio Tenorio al que además, como si fuese un Dios creador y misericordioso había decidido salvar en última instancia para premiar su amor. ¿O no? ¿Acaso Zorrilla había decidido salvar al rebelde para adaptar sus ásperas e incómodas características a una sociedad blanda que empezaba a demandar otros finales menos melodramáticos? Si leemos el Canto del Fénix del poeta vallisoletano, sus propias palabras parecen darnos una clave a manera de mérito, una justificación al hecho de haber salvado al protagonista para obtener un reconocimiento del público:

Y si las tempestades que el porvenir amasa
en mi país me obligan a mendigar mi pan,
no dejes que en él nadie las puertas de su casa
empedernido cierre, o esquivo diga: -Pasa,
al que mató a Don Pedro, al que salvó a Don Juan…


Foto: Marta Valsero

El tema daría para un libro, no para una simple conferencia. Zorrilla, el gran poeta, aclamado por el público y la crítica, reconocido como vate nacional, sufre un complejo de inferioridad, probablemente desde la infancia, y está suplicando que el lector no le cierre las puertas si acaso llegara a ellas mendigando. ¿Podría ser la relación con su padre el origen de este padecimiento? Acaso Zorrilla identifica lo satánico –es decir lo oscuro, lo diabólico- con su propia actitud juvenil desafiante y rebelde ante el padre, representante de lo sagrado, de lo divino. Bien pronto esa postura indómita inicial se enquistará y se convertirá en un temor permanente a no dar la talla”…





Museo Virtual de Ecología Humana

Madrid, 29 de noviembre de 2017


En el Museo Nacional de Artes Decorativas, en Madrid, tuvo lugar el día 29 la presentación del nuevo portal del Museo Virtual de Ecología Humana, nacido como “una iniciativa de la Asociación para el Estudio de la Ecología Humana y diseñado como una herramienta educativa, formativa y divulgativa, dirigida a todas las personas y entidades interesadas en legar a sus descendientes un mundo habitable, justo e igualitario”. Al acto asistieron su creadora, Cristina Bernis, que, además de explicar las razones de este nuevo Museo dio la palabra a quienes le acompañaban en la mesa: Alejandro Nuevo (Subdirección General de Museos del MECD), Santiago Atrio (Vicerrector de la UAM), Cristina Sánchez (Directora del Instituto de Estudios de la Mujer de la UAM), Barry Bogin (catedrático de Antropología Biológica de la Universidad de Loughborough, en el Reino Unido) y Joaquín Díaz.

El enlace al Museo es http://museoecologiahumana.org






Publicaciones


Cancionero Secreto de Castilla y León

Coplas Picantes, Burlescas, Escatológicas y Anticlericales

Modesto Martín Cebrián

Edición digital de la Fundación Joaquín Díaz. 2017

Cancionero Secreto de Castilla y León

Puede descargarse gratuitamente desde la página de publicaciones digitales de la Fundación Joaquín Díaz.

Apartados y número de coplas por apartado:
De amores y penas / 271
Del noviazgo / 160
Del matrimonio / 171
De viudas y viudos / 70
De los suegros y suegras / 167
De las mujeres / 355
De los hombres / 138
De los padres y madres / 204
De viejos y viejas / 143
De la vestimenta / 190
De oficios y profesiones / 258
De animales / 402
De los frutos de la tierra / 308
De topónimos / 77
De deseo, desfachatez y otros asuntos / 799
De asuntos escatológicos / 537
De la Iglesia: curas, frailes, monjas, sacristanes y otras gentes / 563

TOTAL: 4813








Nuevas adquisiciones y donaciones


Se han adquirido 10 dechados con destino a la exposición «Abecedarios», que tendrá lugar a partir de junio de 2018 en el centro E-Lea Miguel Delibes.



La exposición estará dividida en cinco grandes bloques. El primero, dedicado a los códices y manuscritos que hasta la invención de la imprenta crearon una iconografía que añadía a la transmisión de conocimientos un sentido estético. El segundo, a partir de la invención de los tipos móviles, que generaron una proliferación de alfabetos gráficos cuya permanencia a lo largo de los siglos entronca con el diseño actual. El tercero, dedicado a modelos, publicados en revistas y libros, cuyos ejemplos se perpetuaban en objetos de la casa y en el ajuar doméstico (sábanas, mantelerías, alfombras en punto de cruz, dechados, etc.). El cuarto, mostraría los libros y manuales que formaron el imaginario escolar pero que sirvieron al mismo tiempo para valorar, basándose en el esfuerzo personal, la escritura bella y clara. El último permitiría observar cómo los nuevos creadores usan y diseñan a partir del recurso de los alfabetos, tanto los de letras de diferentes lenguas como los de signos (el musical o el de braille, por ejemplo).




Algunos instrumentos que han pasado a formar parte de la colección museística de la Fundación:





DULZAINA CASTELLANA DE LLAVES

Dulzaina de ocho llaves de madera de encina, fabricada hacia 1979-1980. La dulzaina es uno de los primeros modelos que se encargaron desde la Diputación Provincial de Segovia para poder realizar las clases de dulzaina que en esos años empezaban a desarrollarse en Segovia. Bajo la supervisión de Lorenzo Sancho y Agapito Marazuela se fabricó una partida de dulzainas, torneadas en Segovia. La fabricación de llaves y el montaje se debió al señor Maurino Cilleruelo, descendiente de los famosos dulzaineros y construtores de dulzaina de Sotillo de la Ribera (Burgos).

Perteneció al dulzainero Alejandro Pasalodos (1928-2017) de la cuadrilla de músicos y alfareros conocidos popularmente como los Pasalodos o “los cacharrero” originarios de Pedrosa (Valladolid) que animarosn durante décadas las funciones de muchos pueblos del oeste de la provincia de Valladolid (Mota del Marqués, Pedrosa, Velilla y Tiedra) y la de Zamora (Toro, Tagarabuena, Pinilla de Toro, Aliste, etc). Ha sido donada generosamente por la familia y su hijo Rafael tras el reciente fallecimiento del músico.









ACORDEÓN CROMÁTICO

Acordeón cromático fabricado por la Casa Cantulia (Alemania) hacia 1940-50. Modelo Sonatina de 96 bajos.

Perteneció a Cipriano Ávila, músico aficionado de Hoyo de Manzanares (Madrid) quien lo tocaba en sus reuniones familiares. Es una donación de su familia, Moisés Calleja y Angelines Ávila.







PALOS DE PALOTEO PARA LA DANZA DE ALMARAZ DE DUERO (ZAMORA)

Palos de la danza realizados por la asociación de danza y paloteo de Almaraz, que suelen entregarlos como regalo a las intituciones o grupos de música y danza que visitan la localidad. En este caso fueron entregados al Grupo Corrobla de bailes tradicionales de la provincia de Valladolid y al grupo de paloteo de Nuestra Señora de los Remedios y el Arcangel san Miguel de Fuentes de Nava (Palencia) quienes lo cedieron a la Fundación.












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