Presentamos en este número de Parpalacio una página dedicada a algunos cuentos de Urueña. No es la primera vez que el nombre de nuestra localidad aparece ligado a narraciones graciosas o a facecias ocurrentes: Juan Téllez Girón, hijo segundo del Maestre de Calatrava don Pedro y conde de Urueña, tuvo fama de hombre con gracejo, fama que lo sobrevivió, recordándose mucho tiempo después de haberse muerto algunas de sus salidas o aplicándole a su ingenio otras que, sin ser suyas, eran divertidas. Escribe Melchor de Santa Cruz en su Floresta española varias de estas anécdotas, entre las cuales destaca, por reflejar bien el carácter de nuestro personaje, aquella que recuerda la circunstancia en que, interrogando el conde a uno que venía de la corte sobre qué se decía de él allá, el interpelado respondió que Ni bien ni mal; Juan Téllez ordenó que le dieran de palos y luego le entregaran cincuenta ducados. Al marcharse le dijo: Ahora podéis decir bien y mal.
Museo de la casona
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Colección de campanas
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Aula arqueológica "Mercedes Rueda"
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-Entre el 26 y 29 de agosto se celebró, bajo el título "La figura del ciego en la Tradición", la VII Muestra de Música Tradicional "Joaquín Díaz", organizada por la Escuela de Instrumentos Musicales del mismo nombre y con la colaboración, entre otras instituciones, de la Fundación y la Cátedra de Estudios sobre la Tradición. Los profesores y temas desarrollados en el simposio fueron los siguientes: Joaquín Alvarez Barientos: "Literatura y economía: El ciego", Jean François Botrel: "El ciego: voz y oficio"; Salvador Gª Castañeda: "Literatura costumbrista: ''''El ciego de Buenavista'''' de E. Bustillo" y Joaquín Díaz: "La figura del ciego sobre el escenario". Las mesas redondas fueron moderadas por José Luis Alonso Ponga y los conciertos de música tradicional estuvieron a cargo de los grupos "Velay" de Segovia y "Tiorba" de Valladolid. Asimismo, se abrieron al público: una exposición temática titulada "Músicos en las calles de Europa", con una veintena de imágenes sobre estos personajes y un taller infantil de confección de aleluyas.
-La Fundación cederá para su instalación en un museo en Sto. Domingo de Silos una colección, hasta ahora no expuesta, de instrumentos musicales de todo el mundo.
-A partir de octubre se iniciarán las obras de conclusión del espacio edificado en la sede de la Fundación.
-La colección de instrumentos musicales de la Fundación se verá incrementada en breve plazo con más de cuarenta nuevas piezas, procedentes de varias provincias de Castilla y León.
-El profesor de la Ohio State University, Salvador García Castañeda, ha donado a la Fundación una colección de placas fotográficas sobre tipos españoles de Jean Laurent, que realizó la casa T.H. McAllister de New York a fines del siglo pasado.
-Ha sido adquirida para la Fundación una colección de placas fotográficas estereoscópicas que contienen imágenes de Valladolid.
-La Fundación ha adquirido para su colección de instrumentos un piano Erard, de finales del siglo XIX
-D.Julio Ferreras ha depositado en la Fundación una caja redoblante, fabricada por Angel Velasco en Valladolid, y tres bombos
Cuentos
¿Y qué hace el conde de Urueña?
Teniendo que mandar el conde de Urueña una carta a una dama, llamó a un criado suyo para que le sirviera de mensajero; pero antes de enviarle quiso estar seguro de que se comportaría como mandaba la etiqueta y le dijo:
- Hazte la idea de que yo soy la dama a la que llevas la carta. Entra por aquella puerta, me la entregas y yo te dirijo la palabra, a ver que tal respondes y mientras le decía esto, se estaba rascando distraídamente sus partes-.
El criado salió, llamó, entró con gran reverencia e hizo varias inclinaciones antes de entregar el sobre. Cuando se iba a retirar, el conde de Urueña, haciendo de dama, le preguntó:
- ¿Y tu ama, cómo queda?
- Bien, gracias a Dios, señora.
- Y el conde de Urueña ¿qué hace?
A lo que respondió sin dudar el criado:
- Señora, rascándose los compañones.
¡En qué pararán estas misas!
Hace años fueron unos vecinos de Urueña a Madrid y como era domingo entraron en una iglesia a oir misa. Cuando el cura se volvió para decir Dominus vobiscum, se miraron unos a otros sorprendidos: el sacerdote era idéntico a uno que había sido sacristán en Urueña hacía años. Que si es, que si no es
cuando acabó la misa le esperaron a la salida. En efecto, se trataba del sacristán. Con curiosidad le preguntaron cómo había llegado a esa situación y él les explicó que el hambre le había llevado a fingirse sacerdote.
- Pero. ¡si te hemos visto consagrar! dijeron asustados los de Urueña.
- Pues eso es lo que digo yo cuando consagro: En qué pararán estas misas
A Jesús por barba
Hubo una época en que los monjes de Bueso se empezaron a morir sin razón aparente. Mandaron llamar al médico y, tras observar que no era una epidemia y que el régimen de comidas no podía ser más sano, dijo:
- La causa puede ser la bebida, así que supriman el vino durante una temporada.
Al cabo de unos meses, y viendo que seguían muriendo los monjes, el Abad, que era un buen bebedor y estaba más que harto de la abstinencia forzosa, reunió a la comunidad en la bodega y dijo:
- A Jesús* por barba y caiga quien caiga.
*Hace tiempo era costumbre entre los alfareros y ceramistas el pintar en el fondo de vasos y jarras las letras I.H.S., razón por la que se dice todavía cuando se empina el jarro: Hasta verte, Jesús mío, ya que al vaciar el contenido aparecerá el susodicho rótulo. Esta es la causa también de que a algún tipo de jarro para vino se le denominara Jesús.