Parpalacio

Fundación  Joaquín Díaz

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28

abril • mayo • junio

2002

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Editorial

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La palabra Almanaque sigue despertando todavía curiosidad entre los filólogos, que tratan de encontrar en ésta o aquella raíz su origen. Parece probable que el término manâh, signo del Zodíaco o lugar donde el sol descansaba doce veces a lo largo del año, fuese el étimo primero del cual derivarían luego las significaciones referentes al reloj de sol o a la climatología y su relación con la astronomía. Sea como fuere, los almanaques ibéricos comienzan a hacer fortuna en el siglo XV, con el primer Renacimiento, sobre todo a partir de la publicación en Portugal y España respectivamente de dos títulos debidos al judío Zacuto y al bachiller Hoces. La reforma del calendario por el papa Gregorio XIII se basó en el resultado de un concurso convocado por el mismo pontífice entre muchos astrónomos cristianos para rectificar los inconvenientes del calendario juliano. Las Tablas de epactas se aprobaron en 1582 y en ellas Aloigi Giglio, autor de dichos cálculos, presentaba un proyecto en el que combinaba el calendario solar con las revoluciones de la luna por medio de la epacta o edad de la luna al empezar el año.
Uno de los primeros sabios en percibir la importancia de ese cambio en el calendario fue el riosecano Rodrigo Zamorano, cosmógrafo de Felipe II, quien escribió una cronología o reportorio, resumen y actualización de todos los anteriores. En realidad el modelo de este útil libro, que pretendía ser un tratado abreviado de todas las ciencias e incluso hacer alguna incursión en el campo de la adivinación, venía a integrar en un solo volumen los “reportorios” (libros en que se hacía relación de sucesos históricos notables), los calendarios y lunarios (con los días del año uno por uno y sus fiestas más celebradas según las fases de la luna) y los pronósticos (con predicciones sobre el tiempo atmosférico y algún horóscopo). A partir del siglo XIX, con la apoteosis del Romanticismo y la proliferación de viajes pintorescos, los Almanaques añadieron a todos aquellos propósitos la nueva pretensión de servir de guía y proporcionar datos estadísticos sobre personas, lugares y monumentos.
La Fundación abre en la sala de exposiciones Mercedes Rueda, a partir de julio y hasta septiembre, una exposición sobre este tipo de publicaciones, con paneles explicativos y almanaques curiosos de siglos pasados. Cuenta para ello con la colaboración de la Abadía de Silos, el Archivo histórico de Medina del Campo, la Fundación Museo de las Ferias y material de la propia Biblioteca.

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Visitas

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Casona
Marzo-mayo 3.925
Total 142.789
Museo de Campanas
Marzo-mayo 4.451
Total 77.285
Sala Mercedes Rueda
Marzo-mayo 843
Total 26.578


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Noticias

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-Se abre en los primeros días de julio y hasta septiembre la exposición “El tiempo es oro”, basada en el mundo de los Almanaques, reportorios y horóscopos perpetuos. Una serie de paneles y libros mostrarán, en la sala de exposiciones Mercedes Rueda, el interés, desde el primer Renacimiento, por integrar al individuo en el universo relacionándolo con los astros y la naturaleza. Los Almanaques fueron, durante siglos, la biblioteca principal de los hogares rurales, al contener consejos para el agricultor o el ganadero, así como calendarios para el año en curso y los que habían de venir.

-Tf media ha editado el libro Aleluyas en el que se hace, por parte de los mejores especialistas en el tema, una revisión del término y de la costumbre de imprimir aleluyas en España. Los pedidos pueden hacerse a la propia Fundación o a Tfmedia, Real 9, 47862, Urueña.

-Se ha concluido la grabación, en el estudio de Luis Delgado, del disco titulado Cantos populares españoles, selección del cancionero del mismo título editado en Sevilla en el año 1888 por Francisco Rodríguez Marín. Es el número 2 de la colección “La Música Popular escrita”, que inició la Fundación el año 2001 y que prevé más de 14 títulos. Intervienen en el disco Joaquín Díaz, Javier Coble, Diego Galaz, Elena Casuso y Maite Bajo.

-Este año no se celebrarán los habituales conciertos de verano en el patio de la Casona. Habrá un solo concierto en la iglesia de la Anunciada el día 28 de julio, domingo, a las doce de la mañana, a cargo del grupo de música barroca “La Folía” dirigido por Pedro Bonet. El concierto se basará en el repertorio barroco que versa sobre la imitación del canto de los pájaros y los sonidos de la naturaleza.

-Se ha recibido de D.Antonio Linage una donación para la fonoteca de la Fundación de 500 discos analógicos de música tradicional de todo el mundo. La colección, excepcional, no coincide en ningún ejemplar con la que ya poseía la Fundación de unos 1500 discos analógicos.

-En el mes de julio abre sus puertas el Museo de Luis Delgado de instrumentos de todo el mundo. Se exhibirán más de 400 instrumentos de numerosos países que, por cantidad y calidad, incrementarán decisivamente la oferta cultural de Urueña convirtiendo la localidad en la Villa con más Museos por habitante de España y haciendo inexcusable la visita a estudiosos y aficionados a la música, al exponer en una sola población cerca de 1000 instrumentos musicales.





Algunas noticias proporcionadas en la Crónica de la Santa Provincia de la Purísima Concepción, escrita por Fray Francisco Calderón, acerca de la iglesia y huerto del Monasterio de Villalbín.

“En el sepulcro común de los religiosos están sepultados los venerables padres Fr. Antonio Moreno, Fr. Francisco García y Fr. Miguel González, cuyos elogios darán en su lugar testimonio de sus virtudes. Fue hijo del monasterio y está enterrado en este templo el Padre Fray Francisco Blanco, natural de Galicia, sobrino de San Francisco Blanco, mártir canonizado; fue varón muy religioso, observante y penitente; vivió más de cuarenta años en la Santa Recolección con todo ejemplo; murió año de 1651. También tomó hábito y profesó en esta casa el Ilustrísimo Obispo de Cádiz y Plasencia, electo antes Arzobispo de Rijoles en Italia, D. Fray Francisco Guerra, que la ilustró mucho con su librería, aumentándola con muchos y buenos libros, y su iglesia con ricos vasos sagrados; de quien también se dirá en el segundo libro de la segunda parte, La fábrica interior y habitación es muy decente y acomodada al estado de la Santa Recolección, con una huerta muy fértil para el sustento y recreo de los religiosos, cuyo número es de 25, bien asistidos de la devoción de este país”




Sumario de Parpalacios:


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