Parpalacio

Editorial

Parpalacio 122

2025

octubre • noviembre • diciembre

Se suele decir que los autores literarios tienen varias formas de buscar un título adecuado para sus libros: hay autores que se fijan en el contenido principal de su texto y tratan de resumirlo en una palabra o en una frase. Cuando Orwell, por ejemplo, utiliza el número 1984 para titular su alegato clarividente y profético sobre el devenir de una sociedad pasiva y manipulada, se está anticipando al tiempo y a los acontecimientos, pero lo hace señalando una fecha en la que, según sus previsiones, el mundo estaría dominado por las dictaduras y sometido a su terror. En un simple número, Orwell cifra el inconformismo y la rebeldía ante un futuro imperfecto.

Otros autores, se quedan con una simple alteración del título de un libro que tenga un contenido similar, al que añaden o quitan alguna palabra; es el caso de Anna Godbersen, quien elimina la nostalgia que podría tener el poema de Wordsworth que dio título a una célebre película, Esplendor en la hierba, para describir las absurdas preocupaciones de la sociedad en la que vive, donde la belleza es sólo una palabra que ha cambiado de significado y de intención con respecto a la que tenía en el Renacimiento o en el Romanticismo, por ejemplo. Esplendor en la hierba queda así reducida simplemente a Esplendor.

Los hay -autores- que encuentran en el comportamiento de su protagonista la frase clave que llevará al lector a identificar encabezamiento y argumento. Un ejemplo claro podría ser Psycho, de Robert Bloch, que se tradujo al español como Psicosis y dio origen a la terrorífica película de Hitchcock.

Portada de 1984

Por último hay autores, entre los cuales me encuentro, que buscan en el recurso del pasado la fuente titular y llaman a sus recuerdos viejos (viejos son pero no cansan) paseos por la memoria. Decía mi madre que sus hijos (y lo decía mirándonos fijamente porque se supone que nosotros éramos los destinatarios de la filípica) debían estar en la vida atentos a todo: o sea, -decía ella- con los cinco sentidos y el sentidillo. Probablemente la frase proverbial la había aprendido de mi abuela, que era muy dada a convertir la existencia en un campo de prácticas del refranero, pero ella la usaba cada vez que necesitaba explicarnos cómo debíamos comportarnos y qué recursos debíamos aplicar para salir airosos de cualquier situación. Los cinco sentidos eran, como puede suponerse, el oído, el olfato, el tacto, el gusto y la vista. Me hubiese gustado, sin embargo, saber con exactitud qué era ese añadido del sentidillo, pero me da la impresión de que siempre lo tradujimos, sin dudar y tal vez por comodidad, como ese esfuerzo que la mente debía hacer para aprovechar al máximo nuestro juvenil entendimiento, forzándolo a discernir habitualmente entre lo bueno y lo mejor.



Portada de Paseando por la memoria
Logos

El libro que recientemente se ha publicado -con el patrocinio del Ayuntamiento de Valladolid- es un poco el resultado de aquel desiderátum de mi madre. Lo que los sentidos han ido dictando durante años al sentidillo para que éste se agudizara y prestara atención. Esos sentidos han venido captando a lo largo de unas cuantas décadas lo que una ciudad como Valladolid me sugería. Si la ciudad producía día y noche ruidos -hace poco dediqué una exposición y una conferencia al tema- no era culpa de la ciudad en sí misma, lógicamente, sino de quienes por necesidad, por afición, por egoísmo o por mera descortesía se dedicaban a ocasionarlos. Para la mentalidad de hoy el silencio -es decir el elemento que parece contraponerse al sonido- podría asimilarse a la ausencia de ruido, pero afortunadamente es mucho más que eso. El silencio puede ser el misterio de lo nunca pronunciado, la magia de lo inaudito, el lugar encantado donde el pensamiento mora y trabaja, o simplemente una inequívoca forma de expresión cuando las palabras pierden su dimensión y su sentido. Porque el silencio no es la negación del sonido o la carencia de vida sino la discreción en el uso de la misma. No es claudicación ni cobardía, sino fortaleza o resistencia al inútil verbo que se dispara sin avisar como una escopeta de feria. Paul Simon y Art Garfunkel, en su célebre visión poética compuesta tras el asesinato de John F. Kennedy, percibieron en el silencio diferentes calidades de sonidos que luego, nadie sabe por qué, dejaron reducido a uno solo (the sound of silence). Lo que inspiró al dúo su canción probablemente tenía que ver con otro lugar, con otra dimensión, con otro mundo, en el que se podía comenzar una nueva vida, disfrutar de un cuerpo nuevo sin excrecencias inútiles. Los primeros cristianos que deseaban huir de una sociedad perversa y alcanzar la santidad se desplazaban del lugar en el que vivían para ir en busca de otro más apropiado para sus inefables ansias y solían elegir el desierto como el más adecuado, porque pensaban que la ausencia de personas, de ruidos y de estorbos había de favorecer su noble propósito. El monje Juan Mosco, famoso eremita sirio que escribió en el siglo VI un libro edificante –El prado- para quienes quisieran buscar la solución a los mortificantes problemas humanos, nos dejó algún paradigma en el que el silencio hablaba por sí mismo: Teodosio el solitario, por ejemplo, pasó 35 años sin decir una palabra y si en alguna ocasión tuvo que explicar algo se ayudó con gestos. Contaban sus discípulos que hasta tal extremo llegó su mudez que prefirió dejarse llevar la capa antes que protestar gritando contra unos ladrones que se la robaban.

Para los griegos, armonizar era unir dos cosas –dos notas musicales, por ejemplo-, de forma que no sufrieran rechazo por cualquier causa como incompatibilidad, desajuste o antonimia. Por eso relacionaron el orden del cosmos y de la naturaleza –o sea de la realidad- con la regularidad y el equilibrio del propio cuerpo, comparando los sonidos de los planetas con los sonidos que podía crear el individuo en su afán por expresarse. Los pitagóricos creían que los planetas emitían sonidos más o menos agudos en función de la distancia que los separaba de la tierra y que esos sonidos, combinados ordenada y naturalmente, producían un conjunto agradable de resonancias al que llamaron «música de las esferas». En realidad, aquella armonía musical, tan necesaria para el individuo como para el universo, no era otra cosa que la relación producida por simpatía entre distintos intervalos sonoros que vibraban. Los primeros sonómetros griegos sirvieron para formular las primitivas leyes acústicas, en especial aquellas que relacionaban la matemática con la afinación musical. Cuando Vitruvio describe su interesante teatro ecoico, manifiesta, siguiendo a Diógenes Laercio, que la voz es «un aliento que fluye e hiriendo el ambiente se hace sensible al oído de todos». Según esa teoría, que permitía pensar que la voz se transmitía por infinitas olas circulares, Vitruvio crea un teatro perfecto para la audiencia en el que la voz, libre de incómodos obstáculos, se expanda gradualmente hacia todos los espectadores. Para mejorar, es decir para amplificar y dar eco a esa voz cuando el medio no fuese perfecto, Vitruvio idea unos vasos de bronce o de barro que aumentarían el volumen de la palabra del actor sobre el escenario. La misma función cumplían los llamados vasos sonoros que durante el románico comenzaron a colocarse estratégicamente en los templos para equilibrar dentro de los mismos el volumen del sonido y evitar que los fervorines se convirtieran en confusas barahúndas.

Pero ese era otro cantar, y nunca mejor dicho. Las voces de los cantantes que asombraron a nuestros antepasados en el Teatro Calderón pudieron contar -como en el caso de tantos otros intérpretes románticos-, con la ayuda de una piscina que había bajo el escenario para reflejar hacia los espectadores el sonido limpio y elegante de sus voces. Esta curiosa circunstancia ya la había descubierto y descrito el mencionado arquitecto romano Vitruvio, en sus Diez libros de arquitectura que originalmente se denominaron De Architectura.

No hace falta haber leído a Proust para relacionar el olfato con la memoria y el hipocampo. Los neurocientíficos han estudiado cómo determinados olores estimulan las neuronas sensoriales olfativas y a través del cerebro nos relacionan con el pasado; tal vez con ese pasado casi olvidado en el que momentos y lugares señalaban y marcaban nuestro territorio. Hace poco recordé cómo el aroma del aligustre me situaba en mi juventud en el centro del Campo Grande, pero por razones de tiempo no hablé en ese momento de sensaciones similares, como las producidas por el vivero que el doctor Rodrigo Esteban Cebrián tenía en la parte de atrás de su sanatorio, (llamado muy propiamente de la Esperanza) al lado del colegio de Lourdes, donde en primavera entrábamos con mi madre a comprar los esquejes de geranio, las begonias o las plantas de jazmín que alegrarían luego nuestro hogar. En invierno, el portal de ese hogar se inundaba del olor a polvo de carbón que subía de la carbonera, especie de mazmorra oscura y siniestra a donde tenía que bajar mi madre todas las mañanas para rellenar una herrada con los ovoides que alimentarían convenientemente la caldera. Ese olor se intensificaba cuando los operarios de carbones Isla, con sus curiosas cogullas de yute, bajaban a cuestas a las susodichas carboneras los sacos repletos de cisco. En la década de los 50 del siglo pasado todavía había 60 carbonerías en Valladolid que surtían a la ciudad de hulla, turba, picón o carbón de encina, y eso sin contar los vendedores ambulantes que cantaban por las esquinas las excelencias de sus productos.



Portada de Los Diez Libros de Arquitectura

Del tacto podríamos hablar también largo y tendido. Exceptuando una época difícil en que el frío vallisoletano nos amenazaba en forma de sabañones, las manos eran nuestras mejores y más fieles compañeras. En los juegos, desde luego, imprescindibles: olvidados ya entretenimientos como la chirumba y la rayuela, nuestros tiempos vieron desarrollarse las carreras de chapas que se acomodaron perfectamente con otros juegos más clásicos como la peonza, el diábolo, el pídola, el burro, las tabas o el balón. Más de una vez perdimos por completo ese sentido del tacto al intentar parar uno de aquellos durísimos balones de cuero, imaginando que éramos como Saso. Saso, Matito, Lesmes y Lolo eran héroes futbolísticos que salían en los cromos pero que además podíamos contemplar a diario sin necesidad de ir a un partido ya que vivían cerca de casa. Mi padre, para compensar nuestra ausencia de los encuentros de primera división por razones económicas, nos llevaba todos los domingos al antiguo estadio Zorrilla y, en el campo de tierra que había nada más entrar a la izquierda, agarrados a la fría barra de hierro que separaba a los jugadores de los espectadores, nos conformábamos entusiasmados con el juego del Arces o con los corners que tiraba Pepín con aquellos balones de gajos con costuras que sonaban como una descarga cerrada de fusilería.

El sentido del gusto presidió nuestra infancia y se acrecentaba cada vez que nos acercábamos a un escaparate de las bien dotadas pastelerías y confiterías vallisoletanas. Alguna vez mencioné mis preferencias por el helado de tres gustos del salón Ideal pero en justicia habría que recordar previamente los dulces de Ramón Freixas en el Horno Francés y a todos los horchateros valencianos que surtían de bebidas y helados el verano de la ciudad y que regresaban en otoño con esteras, para volver a venir en primavera con las palmas rizadas dispuestas para adornar los balcones de las casas por donde las procesiones pasarían en la Semana Santa. Los Aznar, los Ferrández, los Davó, los Iborra, terminaron arraigándose aquí y estableciéndose de forma fija en el comercio ciudadano. En uno de los capítulos de este libro aludo al recuerdo de los célebres establecimientos comerciales vallisoletanos que remediaron la terrible crisis económica de 1864. Philippe Lavastre explicaba muy claramente en su magnífico trabajo sobre Valladolid y sus élites que aquel desastre industrial y financiero fue compensado por la actividad creciente y la sensatez y buen juicio del comercio vallisoletano, integrado por emprendedores recién llegados de Levante (léase estereros y heladeros, jugueteros o propietarios de bazares), de Santander (molineros y comerciantes de harinas) de Cataluña (tejidos y zapatos), del país vasco (fundiciones y maquinaria agrícola), de Cáceres y Salamanca (choriceros y fabricantes de embutidos) o los propios comerciantes locales con sus abacerías, colmados y productos de ultramar. Entre 1865 y 1882, 110 nuevos comerciantes se inscribieron en el registro o Matrícula, siendo el mejor año el de 1873 con 24 nuevas incorporaciones.

Los sabios griegos acuñaron la frase «conócete a ti mismo» para significar algo positivo que puede abordar el ser humano si es capaz de observarse reflexivamente. Pero las miradas sobre uno mismo quedarían incompletas si no existiera la posibilidad de contemplar el entorno y tratar de conocer lo que ignoramos. Observar lo que vemos y analizar cómo se nos ve, es un sistema binario y muy antiguo de llevar a la última consecuencia el aforismo griego. Por medio de algunas vistas panorámicas se pudo, a fines de la Edad Media conocer el desarrollo y crecimiento de las ciudades más importantes de Europa. La obra titulada Civitates orbis terrarum, que se comenzó a publicar en Colonia en 1572, se debió en buena parte, no sólo al interés de su editor, el sacerdote católico Georg Braun, sino a la insistencia de Abraham Ortelius, geógrafo que ya había publicado en 1570 un atlas similar titulado Theatrum orbis terrarum cuya primera edición quiso mejorar con permanentes solicitudes de datos y nueva cartografía que, en el caso de España, le llegó gracias a su amistad con Benito Arias Montano. Aunque tampoco era totalmente original en el aspecto que nos interesa -el de las panorámicas de ciudades-, Georg Braun quiso incluir en algunas de las introducciones a los reinos o a los continentes a ciertos personajes cuya indumentaria podría considerarse como del país al que representaban. Franz Hogenberg fue, hasta su muerte en 1590, el principal grabador de las planchas del Civitates como lo había sido de las vistas de Ortelius anteriormente y fue sustituido en los dos últimos tomos por Simon van der Neuwel.

Los atlas también mostraban a veces vistas de ciudades y entre ellos destacaremos, por su importancia y belleza, el Atlas Maior de Joan Blaeu (iniciado en 1645), quien en la introducción al primer tomo confesaba abiertamente: «Si los lectores buscaran y no encontraran en esta obra su patria o su lugar de nacimiento, al que siempre nos sentimos tan apegados, o desearan la reproducción del mismo de manera más detallada o más completa, les rogamos que, si disponen de sus propios mapas específicos, observaciones o descripciones, sean tan amables de enviárnoslos, contribuyendo así a la finalización de la geografía». El atlas de Blaeu, en efecto, mostraba un verosímil mapa de Europa, por ejemplo, enmarcado por unas parejas de personajes ataviados al estilo de los franceses, húngaros, bohemios, polacos o griegos y, cómo no, los castellanos, probablemente de Valladolid.

Muchas vistas de ese Valladolid desde el siglo XVI mostraron la ciudad desde sus altos más próximos, sea la cuesta de la Maruquesa, sea la elevación natural donde se encuentra la ermita de San Isidro. En el libro también dedico un capítulo a un curioso grabado de la ciudad que había que contemplar en un aparato denominado zograscopio, el cual permitía a través de una lente convexa dar sensación de profundidad. Gabriel Huquier fue el editor de la plancha, que grabó, sobre un dibujo del natural realizado desde el alto de San Isidro, el paisajista Joris Hoefnagel.

En fin, que como podrá comprobarse, los cinco sentidos y el sentidillo que nos demandaba mi madre han sido los culpables de este recorrido por Valladolid que con mucho gusto aporto, pese a ser intermitente y caprichoso, a la historia permanente de la ciudad.

Visitas a la Fundación

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2025

octubre • noviembre • diciembre

Con Eugenio Monesma
Nos visitó Eugenio Monesma Moliner, director de cine etnográfico.

Con Juan Mari Beltrán y amigos
Con Juan Mari Beltrán Argiñena, músico y musicólogo.

Con Jaime Alejandre
Con Jaime Alejandre, escritor y editor.

Con Silvia Quesada y Alfredo González
Con Silvia Quesada y Alfredo González.

Pepa Fernández y Carlos Blanco Fadol
Pepa Fernández y Carlos Blanco Fadol durante el simposio 2025.

Con Eloy Gómez Pellón
Con Eloy Gómez Pellón.

Joaquín Álvarez Barrientos
Joaquín Álvarez Barrientos, del CSIC.

Con Javier Barreiro Bordonaba
Con Javier Barreiro Bordonaba, en la entrega de menciones de la Asociación de Amigos de la Fundación.


Número de visitas

octubre • noviembre • diciembre

Museo de La Casona
798 visitas en el trimestre.
3.256 visitas en el año 2025.
Total general: 505.106 visitas.

Visitas a la página web:
Se indican los eventos totales del 29 de septiembre de 2025 al 28 de diciembre de 2025: 599.609 eventos, 209.959 páginas vistas, con un total de 100.309 usuarios.
Total general desde junio 2006: 18.541.246 visitas.
Servidas con regularidad más de 2.000 páginas diarias, siendo la sección de Canciones de Joaquín Díaz la más visitada.

Gráfico de analítica

Gráfico de páginas vistas

El grueso de visitantes a nuestra página web procede de España (41.805 usuarios), México (15.622 usuarios), Estados Unidos (3.465 usuarios) o Argentina (2.618 usuarios). También este trimestre hay un renovado interés en visitas desde China, con 23.818 usuarios, con varios días durante el mes de octubre con más visitas que cualquier otro país del mundo, probablemente porque se ha propiciado en algún medio de comunicación o red social el interés por el trabajo de la Fundación.

Presentación en chino de la Fundación Joaquín Díaz >



Gráfico por paises


Noticias

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2025

octubre • noviembre • diciembre

Simposios



Simposio 2025: EL MUNDO INTANGIBLE

Mentalidades, pensamientos, ideas y su proyección
Urueña 10 y 11 DIC 2025

Ponentes: Germán Delibes | Luis Resines | Joaquín Álvarez Barrientos | Pepa Fernández | Pedro Piqueras | Luis Alberto de Cuenca | Elvira Lindo


Organiza: Fundación Joaquín Díaz

Sede de las sesiones: Centro e-Lea Miguel Delibes. Urueña (Valladolid)

Fundación Joaquín Díaz - logo
Centro e-Lea - logo

Miércoles 10 de diciembre

11:00 horas Germán Delibes: El pasado oculto
12:30 horas Luis Resines: Las creencias como cimiento
Comida
16:30 horas Joaquín Álvarez Barrientos: El miedo en la vida


Jueves 11 de diciembre

11:00 horas Pepa Fernández: La voz como arte
12:30 horas Pedro Piqueras: Imagen e imaginación
Comida
16:30 horas Luis Alberto de Cuenca: La fabricación de la belleza en la poesía
17:30 horas Elvira Lindo: La articulación de los recuerdos

Llamamos inmaterial a todo aquello que carece de materia o que no es corpóreo. Intangible lo es también porque no podemos asirlo aunque alguno de nuestros sentidos, como el oído, pueda percibirlo y disfrutarlo o padecerlo. Lo inmaterial se desarrolla principalmente en los ámbitos del sonido, del pensamiento y de la imaginación. La palabra es uno de sus pilares básicos, emanando del universo de las ideas y de la abstracción. Durante siglos el ser humano hizo uso del lenguaje oral para dos necesidades: desarrollar sus capacidades creativas y relacionarse. En el primer caso, la actividad se manifestó a dos niveles, uno especializado y otro más básico; en el especializado entraban quienes, gracias a una preparación fomentada desde la infancia, eran capaces de recoger de sus antepasados más cercanos una sabiduría tradicional, representativa de una cultura antigua, y memorizarla, pero también estaban preparados para crear, sobre las bases de esa cultura, fórmulas y recursos expresivos nuevos, de alto interés artístico y estético.

La segunda necesidad del ser humano fue la de relacionarse y poner en común actividades y oficios. Cada una de esas actividades permitió crear un lenguaje preciso, directo y muy concreto que alcanzó un alto grado de desarrollo con la multiplicación de gremios y la diversificación de oficios en una sociedad que pretendía ser autónoma en los niveles básicos de subsistencia. De este modo, junto a un lenguaje coloquial y familiar –en el que se entreveraban fórmulas y expresiones muy creativas-, se fue perfeccionando otro profesional que recogía términos de uso imprescindible para actividades artesanales y gremiales.

La UNESCO ha comenzado a dar algunos pasos en orden a inventariar y sentar jurisprudencia sobre lo intangible, sobre aquello que nos define y que usamos a diario aunque sea inasible. Algunos expertos se asustan ya al considerar que los gobiernos que aniquilaron su patrimonio con políticas ambiguas o claramente desacertadas, puedan tener acceso también ahora a la mentalidad de la gente, que sería el último bastión a defender en el que estarían refugiadas la personalidad y el sentido común.





Exposiciones



Versos para vender

7 de septiembre al 16 de noviembre de 2025

Sala de exposiciones de la Casa Revilla. Valladolid

Exposición PDF 16MB logopdf


Fotos y revista de prensa >
Inauguración




Entrevistas



Érase una vez en Urueña

La 8 Castilla y León Televisión

5 de noviembre 2025


El día 5 de noviembre de 2025 la 8 de Castilla y León Televisión emitió el programa 'Érase una vez en Urueña', presentado por Rosana Largo, con Joaquín Díaz como protagonista.

Se puede ver en YouTube >
Joaquín Díaz y Rosana Largo



Raíz sabia

RNE Radio 3 • Raíz mutante

22 de noviembre 2025


Programa dedicado a la vida del maestro y humanista Joaquín Díaz, al que le debemos la defensa y rescate de todo un legado en forma de canciones y escritos que se iban a perder en el olvido, siendo él un artista que ha transformado la vida de varias generaciones.

Raiz Mutante entrevista a Joaquín Díaz


El Arcón de Javier Pérez Andrés

CYLTV Play T13, E14

13 de diciembre 2025

Se puede ver en CYLTV Play >
Vídeo

Joaquín Díaz




Homenajes



Joaquín Díaz recibe en nombre de la Real Academia de Bellas Artes de Valladolid al ilustrador Jesús Redondo Román

23 de octubre 2025

El 23 de octubre de 2025 tuvo lugar la recepción pública del Académico de Honor Jesús Redondo Román. Su discurso de ingreso fue contestado en nombre de la corporación por Joaquín Díaz en un acto que fue presidido por el alcalde de Valladolid.

El dibujante, que inició su trayectoria profesional en Editorial Bruguera en 1962, cuenta con una brillante carrera profesional y acumula numerosas distinciones. Su calidad gráfica y dominio de la figura humana le llevó a especializarse en cómics de fantasía y ciencia ficción colaborando con guionistas de prestigio internacional.

Foto del acto



Homenaje a Joaquín Díaz por la asociación cultural «El Cribero»

25 de octubre de 2025. Nava del Rey

La asociación cultural «El Cribero», con motivo del 30 aniversario de su creación, homenajea a Joaquín Díaz «por su empeño en recuperar la memoria musical y no dejar caer la importancia de la cultura de los pueblos, que ha hecho que Asociaciones como la de 'El Cribero' de Nava del Rey, hayan podido continuar difundiendo el folklore a nivel nacional pero también internacional». Asistieron el Presidente de la Diputación de Valladolid, los Alcaldes de Medina del Campo y Nava del Rey y presentó el acto Noemí Rico.

La asociación
La asociación




Premios 2025 de la Asociación de Amigos de la Fundación Joaquín Díaz

8 de noviembre de 2025

Presentación 2025


Asociación de Amigos - directiva
Noticia en «El Norte de Castilla»

Asociación de Amigos - directiva
Directiva de la Asociación de Amigos

Joaquín Díaz
Joaquín Díaz presenta el acto

Joaquín Díaz entrega el premio a Javier Barreiro
Entrega del premio a Javier Barreiro

Joaquín Díaz entrega el premio a Jorge Arribas y Diego Galaz
Entrega del premio a Jorge Arribas y Diego Galaz (Fetén Fetén)

Eugenio Monesma recibe el premio de manos de Joaquín Díaz
Eugenio Monesma recibe el premio de manos de Joaquín Díaz

Joaquín Díaz entrega el premio a Cristina Bordas
Entrega del premio a Cristina Bordas

Diego Galaz y Jorge Arribas cierran el acto
Diego Galaz y Jorge Arribas cierran el acto

Foto de los premiados con Joaquín Díaz
Los premiados

Foto de todos los asistentes
Los Amigos asistentes al acto



Fallece Margit Frenk

21 de noviembre 2025


Margit Frenk


Con inmenso pesar comunicamos el fallecimiento de Margit Frenk, insigne profesora y trabajadora incansable, que pertenecía al Consejo Asesor de esta Fundación. Nos deja su luminoso trabajo y nos enseña el camino de la investigación rigurosa. Descanse en paz la gran maestra y estudiosa de la lírica hispánica. Desde esta Fundación nos unimos al dolor de familia y amigos, lamentando su pérdida irreparable para el mundo académico.




Nombramiento de la Cuarentuna Universitaria

28 de noviembre de 2025. Valladolid

La Cuarentuna
En el balcón del Ayuntamiento de Valladolid

La Cuarentuna Universitaria de Valladolid (CUVA), vinculada a la Universidad de Valladolid, ha celebrado en el Salón de Recepciones su X Aniversario, en un acto institucional que ha reunido a autoridades, miembros de la asociación y representantes del mundo universitario y cultural.

Durante la ceremonia, la CUVA ha hecho entrega al alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, del título de Tuno de Honor, como reconocimiento a su apoyo a la tradición tunantesca en un gesto simbólico con el que se la querido agradecer su implicación en la defensa del patrimonio intangible ligado a la vida universitaria y su respaldo a este movimiento, especialmente en un momento histórico marcado por su reciente declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial por la Junta de Castilla y León.

Carnero ha agradecido la distinción subrayando "la importancia de mantener vivas las tradiciones que forman parte de la identidad universitaria y cultural de Valladolid", y ha felicitado a la Cuarentuna por "una década de compromiso, música, compañerismo y defensa de nuestra memoria colectiva".

Asimismo, la CUVA a nombrado Madrina Honorifica a la Virgen de los Dolores Coronada de la Vera Cruz y ha rendido homenaje a varias personalidades que han contribuido de manera especial a la preservación y promoción de la tradición tunante:

- Ramiro Ruiz Medrano

- Pablo Trillo Figueroa Martínez-Conde (procurador en las Cortes de Castilla y León)

- Joaquín Díaz González (hijo predilecto de Valladolid)

- Juan Carlos Prieto Vielba (director general de Patrimonio de la Junta de Castilla y León)

Joaquín Díaz
Joaquín Díaz con el secretario de la Cuarentuna



Reconocimiento a la Asociación Cultural ‘El Cerro’ de Alcuetas (León)

18 de diciembre de 2025. Valladolid

Reposición de ‘La Pastorada’ por el 'Coro Audi nos', con motivo del 150 aniversario del nacimiento de D. Narciso Alonso Cortés.

Pastorada

La Fundación Joaquín Díaz de Urueña, La Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid y el 'Coro Audi nos', entregan un reconocimiento a la Asociación Cultural ‘El Cerro’ de Alcuetas (León) por su labor en pro de la recuperación, conservación y difusión del auto popular de Navidad ‘La Pastorada’.

Pastorada




Mariana Masera, nuevo miembro del Consejo Asesor de la Fundación

23 de diciembre de 2025

La Fundación Joaquín Díaz da la bienvenida a la Dra. Mariana Masera Cerutti, nuevo miembro del Consejo Asesor de la Fundación, sustituyendo a la doctora Margit Frenk, recientemente fallecida.

Licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM con la tesis «La voz femenina en la antigua lírica hispánica» que obtuvo mención honorífica. Se doctoró en Letras por la Universidad de Londres en el Queen Mary and Westfield College con la tesis «Symbolism and Some Other Aspects of Traditional Hispanic Lyrics: A Comparative Study of Late Medieval Lyric and Modern Popular Song». Es investigadora en la Unidad de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales de la UNAM, Campus Morelia (UDIR). Asimismo, es profesora en el Posgrado en Letras de la Facultad de Filosofía y Letras y en la Licenciatura en Literatura Intercultural de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia. Pertenece a la Asociación Internacional de Hispanistas y es parte de su Junta directiva (2025-2028). Es miembro del Observatorio Permanente del Hispanismo desde 2023 y es parte del jurado del Primer Premio al Hispanismo de la Fundación Duques de Soria (2024). Es Associate Member of Folklore Fellow Network of the Finnish Academy of Science and Letters, Helsinki, Finlandia (2006). Es miembro regular de la Academia Mexicana de Ciencias desde el 2007. Fue secretaria Académica de la Escuela Nacional de Estudios Superiores, Unidad Morelia (2012-2016) y Coordinadora de la Unidad de Investigación sobre Representaciones Culturales y Sociales de la UNAM, Campus Morelia (2016-2025).





Conferencias



Finaliza el 26 de diciembre, con la conferencia de Emilio Rey sobre Manuel García Matos, el ciclo anual titulado «El acervo común», que ha dedicado su atención durante el año 2025 a los pioneros en el estudio del patrimonio tradicional en España

El Acervo Común


Vídeos de las conferencias de El Acervo Común 2025:

Conferencia de Borja Rodríguez Gutiérrez

Enero • Viernes 24
Borja Rodríguez Gutiérrez
Marcelino Menéndez y Pelayo

Conferencia de Emilio Casares

Febrero • Viernes 28
Emilio Casares
Francisco Asenjo Barbieri

Conferencia de Asunción Domeño

Marzo • Viernes 28
Asunción Domeño
José Ortiz Echagüe

Conferencia de Cristina Cruces

Abril • Viernes 25
Cristina Cruces Roldán
Antonio Machado y Álvarez

Conferencia de Joaquín Rayego

Mayo • Viernes 23
Joaquín Rayego Gutiérrez
Francisco Rodríguez Marín

Conferencia de Víctor Pliego

Junio • Viernes 27
Víctor Pliego de Andrés
Ramón Menéndez Pidal

Conferencia de Héctor Luis Suárez

Septiembre • Viernes 26
Héctor Luis Suárez
Venancio Blanco

Conferencia de Eloy Gómez Pellón

Octubre • Viernes 31
Eloy Gómez Pellón
Luis de Hoyos

Conferencia de Joaquín Álvarez Barrientos

Noviembre • Viernes 28
Joaquín Álvarez Barrientos
Julio Caro Baroja

Salón de Actos de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción

Las conferencias han tenido lugar a las 12:00h. en la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción, calle del Rastro, Valladolid

Enero 24
Borja Rodríguez Gutiérrez: Marcelino Menéndez y Pelayo

Febrero 28
Emilio Casares: Francisco Asenjo Barbieri

Marzo 28
Asunción Domeño: José Ortiz Echagüe

Abril 25
Cristina Cruces Roldán: Antonio Machado y Álvarez.
«Los frutos de nuestra siembra y el derecho de censurarnos».

Mayo 23
Joaquín Rayego Gutiérrez: Francisco Rodríguez Marín

Junio 27
Víctor Pliego de Andrés: Ramón Menéndez Pidal

Septiembre 26
Hector Luis Suárez: Venancio Blanco

Octubre 31
Eloy Gómez Pellón: Luis de Hoyos

Noviembre 28
Joaquín Álvarez Barrientos: Julio Caro Baroja

Diciembre 26
Emilio Rey: Manuel García Matos

Francisco Asenjo Barbieri

José Ortiz Echagüe

Antonio Machado y Álvarez

Francisco Rodríguez Marín

Ramón Menéndez Pidal

Luis de Hoyos

Julio Caro Baroja

Manuel García Matos

Borja Rodríguez

Emilio Casares

Asunción Domeño y Joaquín Díaz

Cristina Cruces y Joaquín Díaz

Joaquín Rayego y Joaquín Díaz

Víctor Pliego y Joaquín Díaz

Héctor Luis Suárez

Eloy Gómez Pellón y Joaquín Díaz

Fotos de Nicolas Pérez




Publicaciones



«PASEANDO POR LA MEMORIA» Nuevo libro de Joaquín Díaz

El jueves 2 de octubre de 2025 se presentó, en la Casa Revilla de Valladolid, el nuevo libro de Joaquín Díaz «PASEANDO POR LA MEMORIA Valladolid anotado», editado en colaboración con el Ayuntamiento de Valladolid.
Lo presentaron Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid; Jesús Urrea, catedrático emérito de la Universidad de Valladolid, y el propio Joaquín Díaz.

Jesús Julio Carnero, Jesús Urrea y Joaquín Díaz

Tarjeta de presentación



TEMAS DIDÁCTICOS DE CULTURA TRADICIONAL

Centro Etnográfico de Documentación · Diputación de Valladolid

Los «Temas didácticos de cultura tradicional» fueron unos cuadernos editados a partir de 1986 por el entonces recién creado Centro Etnográfico de Documentación, germen de la Fundación Joaquín Díaz, en la Diputación de Valladolid. Casi treinta autores desarrollaron temas dirigidos especialmente a profesores y alumnos que quisieran ampliar sus conocimientos sobre el mundo de la tradición y el patrimonio. La publicación en formato digital permite ahora disfrutar de una fuente de datos que no ha perdido un ápice de su interés pese al transcurso de los años.

Joaquín Díaz
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Revista de Folklore

45 años y más de 500 números

La Revista de Folklore es una publicación singular, específica y rigurosa sobre el amplísimo campo de la Etnografía. Desde 1980, fecha en que comenzó a publicarse en papel, ha convocado a los mejores especialistas en toda la gama de temas posibles, por lo que se la puede considerar como la gran Enciclopedia de la Etnografía en el ámbito del hispanismo.

Más de 3.700 artículos y más de 800 colaboradores han contribuido durante todos estos años a convertir la publicación en un medio de consulta imprescindible para aficionados y estudiosos.

Junio
Mayo
Abril





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FONDO DOCUMENTAL DE DON MARIANO PÉREZ GUTIÉRREZ


Zanfona

Mariano Pérez Gutiérrez (1932-1994) fue un importante músico y pedagogo palentino, investigador, compositor y catedrático del Real Conservatorio de Música de Madrid. Especializado en estética de la música, su familia ha ido cediendo a la Fundación parte de los fondos documentales, libros y discos de folklore -del que era un gran conocedor- e incluso sus recopilaciones palentinas de los años ochenta para su conservación. Su importante legado por tanto, continúa siendo valorado en los tiempos actuales y aquí quedará para su estudio y muestra pues los fondos bibliográficos formarán parte de la biblioteca y los instrumentos musicales del fondo documental de la colección. Entre estos precisamente nos ha sido donada una interesante zanfona del siglo XIX, pero también otros muchos instrumentos como una matraca de un mazo de madera, una carraca pintada de colores de Pisón de Castrejón (Palencia), una pequeña carraca infantil y una gran colección de instrumentos tradicionales modernos de cuerda, caña y percusión africanos, latinoamericanos, centroeuropeos y asiáticos. Entre ellos unas flautas andinas de caña, una balalaika, unas flautas chinas, dos tambores africanos, varias darbukas, unos crótalos, un adufe y una pandereta pintada, de Marruecos. Otras piezas interesantes son una mandolina portuguesa de finales del XIX, una alboka de 1980 construida por Silvestre Elezkano “Txilibrín”, una armónica de 1960, un armonio de finales del siglo XIX que perteneció a Miguel del Barco, y un acordeón moderno de mediados del XX.


Armonio

Carraca

Acordeón

Junto a todo ello, un centenar de Lps sobre música tradicional española entre 1950 y 1990. Especialmente importante es el fondo de folklore de su extensa biblioteca, de la que han llegado más de 300 libros de diferentes contenidos musicales e históricos, cancioneros, romanceros de folklore y música tradicional, cancioneros de lírica, ópera y zarzuela, diversos libros de estética e historia de la música y partituras manuscritas e impresas de toda índole. Otras interesantes piezas cedidas son dos ángeles músicos barrocos, varias partituras procedentes de un cantoral y un óleo con la iglesia de Pisón de Castrejón, el pueblo natal de don Mariano Pérez.


RELACION DE PIEZAS
Instrumentos musicales
Zanfona Ibérica del siglo XIX
Matraca de un mazo de madera
Carraca pintada de colores de Palencia
Pequeña carraca infantil
Balalaika rusa moderna
Colección de flautas andinas de caña
Qraquebs de Marruecos
Una mandolina portuguesa antigua
Dos tambores africanos
Una darbuka de Marruecos
Una darbuka pequeña
Una pandereta pintada de Marruecos
Un adufe de Marruecos
Un rebab egipcio
Una armónica de 1960
Un tambor africano adornado con abalorios de colores
Dos flautas chinas
Un rabel de Hungría
Una flauta de pan moderna
Varios instrumentos modernos de caña de Latinoamérica
Varios instrumentos de cuerda modernos de África, Centroeuropa y Asia
Un armonio del siglo XIX
Un acordeón moderno de mediados del XX

OCHO ALBUMES CON RECORTES DE PERIÓDICOS Y REVISTAS BIOGRÁFICAS DE MARIANO PÉREZ

DISCOS
100 LPS Y CASSETES DE VARIADOS FORMATOS SOBRE MÚSICA TRADICIONAL ESPAÑOLA

LIBROS
300 libros de diferentes contenidos musicales e históricos
Cancioneros, romanceros de folklore y música tradicional
Cancioneros de lírica, ópera y zarzuela
Libros de estética e historia de la música
Partituras de toda índole

DOS ÁNGELES MÚSICOS DE MADERA
UN CUADRO AL ÓLEO CON LA IGLESIA DE PISÓN DE CASTREJÓN
UNA LÁMPARA REALIZADA CON UN CANTORAL
UN CRISTO CRUCIFICADO ANTIGUO



OTRAS DONACIONES


También ha llegado a la Fundación donado por José Rizquez y Rosa Aguado de Casla (Segovia) una cítara diatónica de principios del siglo XX. Casualmente en este mismo tiempo Salvador Alonso de Martín de Mecerreyes (Burgos) ha enviado varias partituras para instrumentos de este tipo -en este caso cromático- entre ellas algunas piezas populares como una jota aragonesa y el famoso cuplé del bandolero Diego Montes junto a otra media docena de partituras de las primeras décadas del XX.

Citara

Partituras

Una epinette des Vosgues, del sur de Francia y de finales del siglo XIX posiblemente del fabricante P. Pieffort y un píccolo o flauta travesera de la casa Thibouville Cabart á París (a partir de 1869) han sido donados por Carlos Piñel al Museo.

Epinette





Parpalacio 122

2025

octubre • noviembre • diciembre

Sumario de Parpalacios:


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