Identificador: 914
Clasificación: Idiófono percutido.
Descripción: Dos tablas unidas por un muelle.
Procedencia: Un anticuario de Valladolid.
Constructor: Duplex, U.S.A.
Materiales: Madera de haya.
Medidas: 45,5 x 6 cmts.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 915
Clasificación: Membranófo percutido.
Descripción: LLeva unos cascabeles además de las sonajas
y un lazo azul en el medio.
Procedencia: Un anticuario.
Constructor:
Materiales: Madera, piel y latón.
Medidas: 21,5 x 5 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 916
Clasificación:
Descripción: Una caja marrón con cuatro cañas.
Procedencia: Cataluña.
Constructor:
Materiales: Alambre y caña.
Medidas: 7,5 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 917
Clasificación: Idiófono sacudido.
Descripción: Un mango labrado con una sarta de 16 cascabeles.
Procedencia: Un anticuario de Valladolid.
Constructor: Desconocido.
Materiales: Madera y latón.
Medidas: 30 cms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 918
Clasificación: Aerófono de lengüeta.
Descripción: Adornado con una correa y dos borlas rojas.
Procedencia: Un anticuario.
Constructor:
Materiales: Latón y lana.
Medidas: 28 cms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 919
Clasificación: Membranófono percutido.
Descripción: Aros de madera azules y cuerpo de latón.
Procedencia: Torrelobatón (o alrededores) (Valladolid).
Constructor: Desconocido.
Materiales: Madera, piel y latón.
Medidas: 36 x 13 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 920
Clasificación: Idiófono percutido
Descripción:
Procedencia: Bujedo (Burgos).
Constructor:
Materiales: Boj.
Medidas: 20 cms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 921
Clasificación: Aerófono de bisel.
Descripción: Boquilla redonda metálica y muelle interior en la bota.
Procedencia: Valladolid.
Constructor:
Materiales: Latón y piel.
Medidas: 17 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 922
Clasificación: Aerófono.
Descripción: Tiene forma de bandurria.
Procedencia:
Constructor: Fábrica.
Materiales: Hierro.
Medidas: 5 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 923
Clasificación: Idiófono percutido.
Descripción:
Procedencia:
Constructor:
Materiales: Madera.
Medidas: 18, 5 x 3ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz
Identificador: 924
Clasificación: Membranófono frotado.
Descripción: Una vasija de barro con un asa y un carrizo.
Procedencia: El rastro de Madrid.
Constructor: Desconocido.
Materiales: Barro, piel y caña.
Medidas: 16 (altura sin la caña) x 11 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 925
Clasificación: Idiófono percutido.
Descripción: Carraca redonda de varias lengüetas.
Procedencia: Asturias.
Constructor: Desconocido.
Materiales: Madera e hierro (manivela)
Medidas: 20 ctms de diámetro.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 926
Clasificación: Cordáfono punteado.
Descripción: Cuidada pieza con dos mariposas nacaradas
en la tapa armónica.
Procedencia:
Constructor: Marcelli. Hecho en Alemania.
Materiales: Madera, nácar, alambre.
Medidas: 36 x 18 x 15 ctms
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 927
Clasificación: Cordáfono frotado.
Descripción: Una caña aprovechada para hacer un rabel.
Procedencia:
Constructor:
Materiales: Caña. madera y alambre.
Medidas: 56 ctms de largo.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 928
Clasificación: Aerófono de lengüeta.
Descripción:
Procedencia: Palencia.
Constructor: Fabrica el Cid, de Valencia.
Materiales: Madera y cartón principalmente.
Medidas: 12 x 24 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 929
Clasificación: Aerófono de lengüeta.
Descripción: Conserva una pequeña plancha con la casa fabricante.
Procedencia: Valladolid.,
Constructor: Casa Erviti, de San Sebastián.
Materiales: Madera, cartón y chapas.
Medidas: 24 x 14 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 930
Clasificación: Membranófono frotado.
Descripción: Vasija de barro ennegrecida.Producción actual.
Procedencia: Eslovenia.
Constructor:
Materiales: Barro, madera y vejiga.
Medidas: 39 ctms. (14 de la vasija).
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 931
Clasificación: Idiófono percutido.
Descripción: Una caja de madera con manivela.
Procedencia: Desconocida.
Constructor: 1/3 del siglo XX
Materiales: Madera.
Medidas: 30 x 4 x 4,5 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 932
Clasificación:
Descripción: Un lira musical para colocar las partituras.
Procedencia:
Constructor: Desconocido.
Materiales: Plata.
Medidas: 18 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Identificador: 933
Clasificación: Aerófono de boquilla.
Descripción: Adornado con unas borlas y cordón de sedón de colores.
Procedencia:
Constructor: 2/2 del XX.
Materiales: Latón
Medidas: 33,5 ctms.
Colección: Fundación Joaquín Díaz.
Se trata de la colección más amplia y completa de instrumentos musicales que han sido utilizados tradicionalmente en Castilla y León, y está formada por mil piezas cedidas o donadas por diferentes coleccionistas.
La ordenación de los instrumentos de la colección del Museo de la Fundación, sigue la clasificación más aceptada en todo el mundo, que divide todos los instrumentos existentes en cuatro grandes familias, según la naturaleza de los cuerpos que producen el sonido: aerófonos (en los que vibra una columna de aire) idiófonos (en los que suena el propio material de que están construidos), cordáfonos (en los que vibran las cuerdas) y membranófonos (en los que una membrana produce las ondas sonoras). Esta clasificación fue creada por Víctor Charles Mahillon y publicada en el Anuario del Real Conservatorio de Música de Bruselas, en 1878. Posteriormente fue perfeccionada por los musicólogos Eric von Hornbostel y Curt Sachs, quienes añadieron múltiples subclasificaciones a esas familias.
Desde los primeros siglos, los estudiosos de la música trataron de clasificar los instrumentos según distintos criterios. San Isidoro, en sus Etimologías, incluye la música entre las disciplinas que se siguen de la Matemática y encuentra que cualquier sonido puede tener tres naturalezas: armónica (o sea, canto de voces), orgánica (es decir, instrumentos de soplo) y rítmica (o instrumentos que se tañen con los dedos). Fray Juan Bermudo, en su Declaración de instrumentos musicales (s.XVI) sigue todavía con la misma teoría pues al hablar de cómo se puede practicar la música insiste en la triple vía: Voz de hombre, con aire (órganos y flautas) o con toque de dedos (vihuela y arpa). Pedro Cerone, autor del tratado musical titulado Melopeo y maestro (s.XVII), vuelve a recordar una de las clasificaciones más antiguas y universales: instrumentos de golpe (tambor, sistro, atabal, pandero), de viento (flauta, chirimía, duçaina, sacabuche) y de cuerdas (salterio, rabel, vihuela, cítara, guitarra). Fray Pablo Nassarre (s.XVIII), en su Escuela musica segun la practica moderna vuelve a insistir en la clasificación conocida de: Naturales (la voz del hombre), orgánicos (de aire) y de cuerda.