LAS HISTORIAS DE LA HISTORIA

Historia de Napoleón I, emperador de los franceses



Sucesores de Hernando, Madrid


La Convención, la francesada y Napoleón

Si hubiese que elegir un par de personajes extranjeros que «calaron» en la tradición española habría que rendirse ante Mambrú y Napoleón. Ambos tenían en común además, que procedían de Francia (a pesar de que en el primero se daba una españolización del nombre Marlborough —el general inglés del siglo XVIII—) y que una leyenda sobre el segundo aseguraba que el único tema musical que sabía tararear era precisamente «Malbrouk s`en va t`en guerre, mironton, ton ton mirontaine».

Las leyendas sobre Napoleón crearon un personaje a la medida de los deseos e intereses de cada nación: mientras los franceses le glorificaban con relatos sobre su valía o bondad, los españoles podían leer en catecismos su origen diabólico. Napoleón fue para algunos un héroe romántico —al igual que en España poco más tarde lo fue el general Riego— y un enemigo de la religión y del orden para otros.





Exposición