Joaquín Díaz

Editorial


Editorial

Parpalacio

Toponimia de Parpalacio

30-06-2015



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El boletín Parpalacio fue creado en 1995 para ser distribuido entre los colaboradores y amigos de la Fundación e informar trimestralmente de las actividades de la institución. Durante veinte años cerca de tres mil amigos de toda España recibieron puntualmente noticias sobre los cursos, simposios, conciertos y demás actos organizados en la propia Fundación y sobre aspectos históricos o documentales de la Villa de Urueña. El nombre de Parpalacio se tomó de un topónimo: un pago cercano a la que se supone fue residencia palaciega de los propietarios del monasterio de San Pedro y San Pablo de Cubillas. Del antiguo monasterio, mandado edificar por Doña Sancha sobre una iglesia mozárabe, se conserva hoy sólo la iglesia, de un románico primitivo, que se conoce como La Anunciada. El edificio, de planta rectangular con tres naves y crucero, tiene bóvedas de medio cañón y arcos de medio punto que mantienen en su arranque la forma de herradura mozárabe. El crucero destaca por su altura y sobre él se levanta un cimborrio de base cuadrada y alzado octogonal cuya cúpula deja ver unas ventanas entre las trompas. La cabecera, al exterior, está rematada por tres ábsides semicirculares en uno de los cuales, el central, se halla adosado el Camarín de la Virgen, construcción barroca del siglo XVIII. El aparejo de los muros es de sillarejo, pudiéndose observar en el exterior la decoración de arquillos y bandas lombardas que definen el estilo del edificio, calificado como uno de los ejemplos más interesantes del románico catalán fuera de su ámbito natural de expansión. La iglesia alberga la imagen gótica de una virgen “teotokos” o madre con niño Jesús que se venera vestida con manto y de cuyo cuidado se encarga la Cofradía de Nuestra Señora de la Anunciada.