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La reciente publicación del libro de Francisco Fabián y Ascensión Salazar sobre la tauromaquia rural ha venido a cubrir un aspecto poco tratado en la bibliografía actual de tema etnográfico[1]. Su trabajo recoge las evidencias de una serie de plazas de toros salmantinas y su interés nos ha servido de acicate para acercarnos al asunto que tratan.
No pretendemos enmendar nada de sus aportaciones, que resultan de gran utilidad para todos los aficionados a los toros y reflejan una tradición hondamente arraigada en Salamanca. Al contrario, con todo nuestro respeto y consideración, nos gustaría complementar su libro con algunas pocas informaciones suplementarias que ayuden a contextualizar este fenómeno más ampliamente. Para ello nos servimos de dos fuentes. La primera es el catálogo de fotos aéreas del vuelo americano de 1956, que nos proporciona una imagen de cómo se encontraban las plazas analizadas en ese año. La segunda es la prensa histórica salmantina, de la que hemos recogido –de manera algo aleatoria e incompleta– diversos datos de las fiestas que en las ermitas se celebraban en los últimos años del siglo xix y las primeras décadas del xx. A partir de los datos recogidos, aportamos la información relativa a las diferentes ermitas y plazas incluidas en el libro de Fabián y Salazar.
Santo Cristo del Monte (Alaraz)
En la fotografía aérea de 1956 se aprecia que la plaza tenía un contorno distinto al actual, algo mayor, rectangular y con más espacio para corrales (fig. 1).
En septiembre de 1892 se autorizó al ayuntamiento la celebración de una corrida de novillos el día 14. Parecidas reseñas se publican en 1901, sobre la celebración de una corrida de novillos el 11 de septiembre; otra el 4 de septiembre de 1903 y una más el 15 de septiembre de 1910. Algo más completa es una noticia de septiembre de 1905 recoge que las fiestas de Alaraz se celebran los días 14, 15 y 16 y que en el redondel de la ermita se lidiarán en capea unos novillos y también se ejecutará la suerte de banderillas en dos pequeños becerros, en la que podrán participar «las personas más aristocráticas de dicho pueblo». El ganado pertenecía a Ignacio Gómez Horcajo[2].
Majadas Viejas (La Alberca)
La fotografía de 1956 revela una situación similar a la actual, aunque el frente de la ermita se encuentra despejado de árboles y deja abierta la zona entre los muros y un espacio más amplio delante de ésta.
Sobre la celebración de fiestas en la ermita, no hemos encontrado ninguna mención a la realización de novilladas o actividades similares. De hecho, han sido pocas las referencias publicadas en la prensa. Una fiesta en honor a Nuestra Señora en Majadas Viejas desarrollada el 20 de mayo de 1926 consistió en solemne misa, seguida de comida, baile de tamboril, disparo de cohetes y, para terminar, rosario y salve solemne. Y para la romería a Nuestra Señora del 8 de junio de 1930 tampoco se menciona ningún festejo taurino[3].
Sobre la fiesta resulta ilustrativo otro artículo de 1927 en el que se detalla la celebración de la fiesta a lo largo de la historia[4]. Se explica cómo apareció la imagen de la Virgen en unos peñascos y se erigió una ermita junto al lugar, donde desde entonces y hasta 1860 se desarrollaba una gran romería anual coincidiendo con el Lunes de Aguas. La interrupción se debió a una reyerta que ocurrió ese año entre vecinos de Monforte y Mogarraz. Respecto a la romería, por la mañana se organizaba una procesión desde La Alberca hasta la ermita, con presencia de todos los vecinos y con las insignias de todas las cofradías y la cruz alzada parroquial; y en la ermita esperaban los de Monforte. Tras la misa y sermón, los asistentes se dispersaban por el campo para competir en el tiro de barra y comer, invitando ambas localidades a vino. Para terminar la fiesta, ya en La Alberca, se corrían los gallos y después había baile en la plaza. Ese habría sido el desarrollo antiguo, pues parece que era distinto lo que se hacía en las primeras décadas del siglo xx, cuando el domingo se llevaba la imagen en procesión hasta la ermita, donde permanecía hasta Pascua de Pentecostés.
Virgen del Castañar (Béjar)
Las estructuras visibles en la fotografía aérea de 1956 (fig. 2) son semejantes a lo que se conserva actualmente, con la zona del tendido en la esquina sureste de la plaza original, así como el muro exterior de la esquina suroeste, seguramente límite también de la antigua plaza cuadrada.
En la prensa se recogen varias referencias a corridas de toros celebradas el 12 de septiembre de 1886; el 14 y 15 de septiembre de 1895, la primera con cinco toros de la ganadería de don Juan Rico (de Candelario) lidiados por la cuadrilla de Leandro Sánchez (Cacheta) y José Martínez (Tremendo); y se señala que se corrieron tres novillos utreros, que mataron el Tremendo y José Gallardo (Coquinero). Sobre las fiestas de Béjar en 1890, se reseña que la procesión de la patrona rompió la antigua costumbre de dar una vuelta por el coso taurino y que tras la comida tuvo lugar la novillada, que se desglosa con cierto detalle de las faenas realizadas con los cuatro toros que tuvo la corrida, citando al empresario Huertas y al torero Guadalajara. En la celebración de la fiesta de la Virgen del Castañar el domingo 12 de septiembre de 1897 hay noticia de que a la corrida de novillos faltaron dos de los seis toreros contratados por no haber podido coger a tiempo el tren que los llevaba a Béjar desde Medina. Las protestas del público fueron muy numerosas y el alcalde hubo de publicar un bando disponiendo que se devolviera el dinero a quien quisiera marcharse[5]. En la fiesta del 11 de septiembre de 1906 una tremenda tormenta impidió la celebración de la fiesta de la Virgen, queriendo buscar los romeros refugio en la iglesia, lo que les impidieron los frailes, posponiéndose la capea para el domingo siguiente[6]. Y en la fiesta de la Virgen en 1917 tuvo lugar la despedida de novillero de Angelete, con cuatro novillos de Terrones. Este diestro bejarano tenía este gesto con sus paisanos antes de tomar la alternativa en Salamanca y aseguraba que, si la novillada iba bien y acudía mucho público, realizaría otra tres semanas después[7].
Pero no sólo había festejos con motivo de la Virgen. El domingo 22 de agosto de 1897 hubo corrida de toros con el diestro Centeno como protagonista, que fue cogido por el tercer toro y tuvo que ser sustituido por Mateito, veterano de su cuadrilla, y destacó el banderillero Vaquerito. Se reseña además la notable afluencia de público, que obligó a que «más de quinientas caballerías de los labriegos de los pueblos inmediatos» hicieran continuos viajes para subir a los espectadores hasta la plaza[8]. Una peculiar «fiesta de la caridad» tuvo lugar la tarde del domingo 3 de julio de 1904 en la plaza de toros, organizada por el comandante militar de la plaza, señor Zapino, con la asistencia de las sociedades de recreo y donantes particulares y dedicándose lo recaudado a las familias necesitadas y asilados. El festival se componía de cucañas, carreras de sacos, pucheros con premios, carreras de burros, sartenes diabólicas, carreras de obstáculos, cerdo fugitivo y sorpresa general (un carrusel de ejercicios militares) en los que participaban los soldados del destacamento local, rematando la fiesta con lidia y muerte de un becerro por la tropa (destacó el cabo Lorenzo Remia), otro por oficiales y aficionados y suelta final de un becerro para capea por parte de todos los asistentes, salvo los militares[9]. En todo caso hay una detallada recopilación de los festejos taurinos desarrollados en esta plaza en la obra de Luis Martín Flores[10].
Virgen de los Remedios (Buenamadre)
Aquí la imagen de 1956 refleja pocos cambios (fig. 2). En la zona noroeste del corro falta parte del tendido y hay un mayor número de corrales, al tiempo que parece que el sector noreste no contaba con estructura de piedra y, seguramente, se cerraría de forma temporal con barreras de madera.
En la prensa hemos encontrado la noticia de la romería del lunes de aguas de 1899[11]. Se relata la procesión desde Buenamadre a la ermita, la misa cantada, la comida seguida de bailes al son del tamboril y, a continuación, la novillada. El ganado procedía parte de ganaderías de Villavieja y el resto era de los mayordomos, interviniendo con habilidad el torero Aniceto Ajo (Cuchareta). En 1900, el jueves 25 de abril hubo misa por la mañana y baile por la tarde, teniendo lugar al día siguiente a primera hora el encierro de tres toros de Buenamadre y otros tres de Casasola de la Encomienda, que sirvieron para una capea por la tarde, con los diestros Aniceto Ajo y Eulogio Vidarte (El Rojo), con sus peones, entre los que destacaron los banderilleros Cartagena y Carpinté. Tras las faenas la gente se diseminó para merendar y se terminó con competiciones de calva y de pelota y con bailes de tamboril[12]. Nueva mención a la fiesta se hace de forma escueta en relación con la del 20 de mayo de 1918[13]. De la de 1919 se señala que es mayordomo el niño Bernardino García Fonseca (hijo de los propietarios de Castraz de Yeltes, José García y María Luisa Fonseca), quien tiene preparadas atractivas funciones para los días 28 y 29 de abril, de las que se menciona que el primer día habrá diez novillos de la ganadería del mayordomo que torearán aficionados de Buenamadre[14].
Llama la atención la romería de 1921, en la que fueron mayordomos Esteban y Mateo Tabernero, de Iruelo del Camino[15]. El primer día llegó la procesión por la mañana desde Buenamadre, se desarrolló la misa y a continuación la procesión; por la tarde se dio un gran baile en Iruelo, trasladándose hasta allí los fieles. Al día siguiente, a las siete de la mañana se levantaron para ir de nuevo a la ermita, organizándose de camino el encierro para conducir a los toros que se lidiarían por la tarde. Después de comer, a las dos, se congregó numerosa concurrencia en la plaza y la corrida comenzó a las tres y media. De la faena se destaca la bravura de los animales, hasta el punto de que uno de ellos –que pesaría treinta y seis arrobas– fue retirado sin recibir un solo capotazo «dado el pánico que causó entre los coletudos Latas, Zamarreño, Muertes y unos veinticinco más». Previa a la celebración de 1927 se destacaba que habría de ser especialmente notable porque el día 26 de abril serían dos las corridas de toros y las reses serían de la ganadería de los señores Augoso, de Villoria de Buenamadre, mayordomos ese año[16].
Información detallada se puede extraer de la noticia de 1928, en la que se indica que la cofradía de la Virgen cuenta en ese momento con 58 cofrades y que es el mayordomo que hay cada año a quien corresponde ocuparse de los gastos que suponen las fiestas, así como regalar el último toro de la corrida, que se denomina por ello «toro de los Remedios»[17]. Los mayordomos eran José Luis y Pablo Rodríguez Percha, abogados e hijos del ganadero y diputado provincial José Manuel Rodríguez García y de Francisca Percha, que contaban además con la ayuda de Julián Sánchez como «criado de los mayordomos». El primer día tuvo lugar la misa solemne, la procesión y el ofertorio, seguido de banquete, rosario y procesión, y el baile se desarrolló en casa del mayordomo, por la lluvia torrencial. El segundo día, 17 de abril, se celebraron el encierro y la corrida de novillos, siendo los nombres de los once animales Religioso, Engañoso, Mirador, Balconero, Orgulloso, Granadino, Beato, Arbolario, Bailador, Estambrero y, el toro de regalo, Palomito, cuatro por la mañana y el resto, por la tarde. Entre los diestros de la mañana se menciona a Manolete, Zamarreño, Esteban y Galo. Por la tarde se calcula la presencia de unos 3.000 espectadores y amenizaba el evento la banda de Ciudad Rodrigo. Los primeros toros fueron para Manolete y en el cuarto se sumaron Dominguín chico y Niño de la Audiencia, destacando las faenas del primero.
Al año siguiente los mayordomos eran Pedro Rodríguez Rodríguez y Pedro Rodríguez Corredera, de Ardoncillero. El martes 11 de abril era la corrida de novillos, para la que se contaba en principio con los novilleros Guillermo Martín y García Encinas, que debían encargarse cada uno de un novillo, y para banderilleros se contaba con el matador Lagartito y los novilleros Lagartito II, Manolo Agüero y José María Prats. Sin embargo, a la hora de la corrida sólo se presentó de los citados el novillero García Encinas, acompañado de los toreros salmantinos Fernando Martín (Guerrero) y José Zamarreño[18].
Frente a la fiesta del Lunes de Aguas, la celebración de la Virgen no era acompañada por ningún festejo taurino, como vemos en 1928 al celebrarse la Virgen de los Remedios el 24 de mayo[19]. En esta ocasión hubo misa solemne, procesión alrededor de la ermita con orquesta y luego fiesta en la dehesa de Aldeavieja perteneciente a Laureano Sánchez, con disparo de voladores, fuegos artificiales y baile con orquesta.
Virgen de la Peña (Calvarrasa de Arriba)
Pocos cambios se aprecian en la plaza desde la imagen aérea de 1956 (fig. 2). Tan sólo hay que mencionar que existía un corral en el exterior del muro occidental, en su zona sur. También se ve un corral exterior en la zona sureste mantenido en la actualidad con una cubierta que antes no tenía.
Sobre la fiesta, en 1884 consta que el alcalde concedió autorización a los mayordomos para celebrar la novillada el 2 de junio (segundo de Pentecostés) al tiempo de tener lugar la romería. Para 1899 se anunciaba por la mañana misa solemne con sermón, seguida por la procesión con fuegos de artificio y por la tarde, corrida de «toretes» lidiados por los aficionados presentes, tras la que se organiza baile de tamboril. De la fiesta el 6 de junio de 1892 no se dan muchos detalles, más que estuvo muy concurrida y los novillos dieron algunos revolcones, pero sin causar desgracias. El 3 de junio de 1895 la corrida contó con seis toros que presenciaron más de 4.000 personas, entre los que saltaron varios aficionados a la plaza, y siguió el baile de tamboril. En 1903 la corrida de novillos fue el 1 de junio y en 1904, el 23 de mayo, sin que tengamos más detalles[20].
En 1927 se destaca que la parte que mayor atracción ejercía entre los asistentes era la capea[21]. En las pinceladas de la fiesta destacamos que los ocho toros eran de la ganadería de Carlos Hernández y que el palco presidencial lo ocuparon, entre otros, el alcalde de Calvarrasa con varios concejales, los mayordomos de la fiesta y los párrocos de Calvarrasa, Mozárbez y Pelabravo. La música la puso la dulzaina de Tordillos y se dispararon numerosos cohetes y bombas. La lidia la realizaron Latas, Zamarreño, Sastre, Nogales, Fernando García «y otros coletudos de más o menos categoría», dislocándose Zamarreño la muñeca en el primer toro, lo que le impidió continuar la faena, y destacando la habilidad de Fernando Martín (Guerrero).
Virgen de la Peña del Castillo (Encina de San Silvestre)
En la imagen de 1956 se refleja una situación de la plaza muy similar a la actual (fig. 3), con la misma sucesión de corrales y la presidencia en el lado opuesto. Sin embargo, se aprecia que el corral más occidental era mayor y sin cubierta, además de existir otro adicional en el centro del muro oriental, donde hoy se encuentra la entrada.
La fiesta tiene lugar cada año el primer sábado de septiembre y se explica que la ermita está localizada en la dehesa de Torneros, propiedad de la viuda e hijos de Campo, siendo siempre muy concurrida. Las noticias sobre la fiesta incluyen la desgracia acaecida en 1897, cuando durante la corrida desarrollada el sábado 4 de septiembre fue alcanzado el diestro por uno de los toros, del que se dice que murió unos días después en el Hospital de Salamanca. El corresponsal señalaba que los todos eran demasiado bravos para una plaza como la de la Peña del Castillo y debía evitarse la contratación de semejantes animales. Sin embargo, al año siguiente se dice que entre los diestros que participaron estaba el que había sido dado por muerto el año anterior. Los animales eran de la ganadería de Iruelo[22].
Algunas noticias breves señalan las corridas que tuvieron lugar el 9 de septiembre de 1905, en 1906 se menciona antes de la fiesta que habría dos corridas y además un «toro de la Virgen» y en 1908 se lidiaron ocho toros procedentes de la ganadería de Casimiro Sanchón, de Villar de los Álamos[23]. Respecto a la romería del 5 de septiembre de 1918, la abundante lluvia no impidió la celebración de la corrida, en la que se lidiaron seis vacas de la ganadería de Antonio Luis Encinas, vecino de Gejuelo del Barro, por parte de las cuadrillas de Bonifacio Encinas y Román Pereña (El Pasmao)[24].
Nuestra Señora del Mensegal (Endrinal)
No se aprecian diferencias entre la plaza actual y la existente en 1956.
Son escuetas las referencias a las fiestas celebradas en esta ermita, que coincidían con el día de san Juan. En 1908 se dice que hubo corridas de novillos los días 24, 29 y 30 de junio, en 1910 que hubo dos los días 24 y 29 de junio, en 1915 sólo encontramos mención al baile y a una fiesta privada sucedida a continuación en la finca del ganadero Juan García y en 1916 se señala que la romería estuvo muy deslucida, puesto que se suprimieron las comedias que solían representar los vecinos y la corrida, limitándose la fiesta a un baile[25]. Algo más se extiende una noticia de 1930, que relata la importancia que tenía «hace ya muchos años», pero que poco a poco fueron disminuyendo los asistentes[26]. De su apogeo se explica que en sus buenos años se lidió ganado de Juan Francisco García, de Villar de leche, y que se representaban en su escenario dramas de Calderón, Lope de Vega y otros; y se avanza que ese año los mayordomos van a preparar una fiesta que recuperará lo mejor de sus años pasados. No debió de ser algo que se perpetuara, pues en 1935 la fiesta se limitó a misa, procesión y bailes[27].
Sobre esta celebración se señala que en la corrida de la tarde era tradición que el cura y el alcalde salieran al ruedo y realizaran los primeros requiebros, para a continuación sumarse los mozos casaderos[28].
Ermita de Calzadilla del Campo (Gejuelo del Campo)
En Gejuelo del Barro, la ermita está en Calzadilla del Campo. A mediados del xix Calzadilla era una pequeña población de unos 45 habitantes y con iglesia al Santísimo Cristo, pero no encontramos ninguna referencia en la prensa a corridas o novilladas en esta ermita. La plaza de toros se localiza dentro de una finca ganadera privada que según el catastro se construyó en 1940.
Nuestra Señora de Valdejimena (Horcajo Medianero)
Pocas diferencias hay en la plaza de Valdejimena desde 1956 hasta hoy (fig. 3). La zona de los corrales, que carecían de techumbre, parece algo mayor que la actual y tenía un amplio terreno vallado anexo.
Existen numerosas citas de esta fiesta, aunque en general bastante escuetas. En 1890 se señala que el lunes 26 de mayo será la fiesta con una corrida de «toretes» de Sánchez Carabias. En 1899 no se cuenta nada de la corrida más que hubo una pelea entre mozos de distintos pueblos que obligó a intervenir a la guardia civil. Para la celebración de 1906 el ganadero Ventura Zapatero, de Dehesa de Juarros, ofreció nueve novillos que serían lidiados el 5 de junio. No todos los años serían tan grandes los gastos, pues en 1909 parece que el capellán hace público que las limosnas a la Virgen eran escasas y que no se contaba con mayordomos para hacer frente a los que generaba la fiesta de la Virgen. Llegado 1916 se señala que la plaza se improvisó con carros (lo que parece que quizás se refiera sólo al cierre de las entradas de la plaza del santuario), lidiándose seis toros de la ganadería de José Gutiérrez Cornejo, de la localidad salmantina de Martínez, y participando los jóvenes aficionados José Serrano (Pepete), Joaquín Pons (Villarito), Florencio Peña y Santiago Zuazo (Trallanito), destacando especialmente el primero[29].
En 1927 la romería se celebró los días 6 y 7 de junio, con una capea el segundo día de seis vacas de la ganadería de Francisco Zapatero, de Gemingómez, que éste cedió gratuitamente, además de un novillo regalado por un montaraz de la dehesa de Arauzo. Este último, después de capeado, fue vendido en subasta pública y el importe entregado al capellán para las necesidades del santuario. Al año siguiente la fiesta es los días 28 y 29 de mayo y las reses cedidas gratuitamente por el ganadero Venancio Delgado, rentero de la dehesa de Valverde. Los diestros fueron Madrileñito y Núñez, con sus cuadrillas[30].
Entre otras noticias, hay alguna que deja en evidencia la importancia ganadera de la ermita. En 1898 se reseña que el ayuntamiento de Horcajo Medianero establecía una nueva feria de ganado en el terreno que rodea al Santuario de Valdejimena, a celebrar en las Pascuas de Pentecostés. En concreto se señala que se celebrará la fiesta como se acostumbra el segundo día de la Pascua de Pentecostés y al día siguiente se inaugurará la feria con una corrida de novillos (que ese primer año serán de la propiedad de Manuel Carabias, de Gallegos de Crespes) y continuará la feria dos días más. Si bien parece que en 1900 se decidió trasladar la feria de ganados a los días 29, 30 y 31 de agosto para que no coincida con las fiestas en el santuario[31].
Lo anterior no era óbice para que hubiera también fiestas sin corridas, como en el Patrocinio de San José, que era una fecha importante en el santuario. En la celebración del 6 de mayo de 1906, tras la misa y la procesión acompañada de danzas, los asistentes se dispersaron para comer a la sombra de las encinas y después se vieron animados bailes hasta las cinco de la tarde, cuando los fieles se reunieron de nuevo para el rosario, que sirvió como cierre del evento. En torno al santuario se destaca la feria organizada con venta de dulces, naranjas, avellanas, rosquillas y pastas, cervezas y vinos y tabacos de todas clases[32].
Para este santuario no queremos dejar de referirnos a la representación en una cuerna de la colección de Luis Cortés Vázquez de la romería de Valdejimena. Carlos Piñel ha analizado su iconografía[33] y, aunque carece de motivos taurinos, destaca una banda central con una sucesión de personajes a pie y a caballo que parecen dirigirse hacia el santuario de la Virgen de Valdejimena, representación que aparece a la izquierda de esta procesión (fig. 4). La pieza se fecharía en torno a 1810[34]. Y también merece la pena recordar el «Romance de Cachucha», sobre la muerte de este personaje en la corrida que se desarrolló en este santuario en 1883[35].
Nuestra Señora del Buen Suceso (Linares de Riofrío)
En la foto de 1956 se aprecia que todavía se conservaba entero el perímetro de la plaza, que llegaba hasta el frente de la ermita (fig. 5). Tuvo que ser desmontado todo el muro norte y el arranque de los contiguos antes de los años noventa, pues en las fotos de esos años ya había desaparecido.
Sobre las celebraciones en esta ermita, a principios del siglo xx no encontramos novilladas durante el Lunes de Aguas, sino que lo más destacado sería la romería y la merienda con hornazos y vino, siendo éste proporcionado gratuitamente por el ayuntamiento[36]. Parece que, según recoge un breve artículo en El Adelanto, los vecinos dejaron de acudir a la ermita y sólo a raíz de una epidemia de cólera se volvió a solicitar el auxilio de la Virgen. La efectividad de la intervención sagrada hizo que se volviera habitual recurrir a la imagen para rogativas de lluvia y otras necesidades. En la reseña que en 1925 se hace de la fiesta del 20 de abril, la romería incluyó misa solemne por la mañana y procesión con danza que ejecutaban niños. Por la tarde se volvió a la ermita para merendar y posteriormente hubo dos representaciones en los teatros de Linares realizadas por vecinos de la localidad.
Lo más llamativo de lo que aparece en la prensa es una actividad catequista sin ninguna relación con la organización de novilladas[37]. Se trataría de una costumbre realizada en las parroquias para fomentar la asistencia de los niños a catequesis y a misa a través premios e incentivos. El domingo 27 de mayo de 1917 tuvo lugar una «fiesta de primera comunión» con cerca de 300 niños, acompañados de sus madres. A la misa de la mañana, siguió por la tarde la «fiesta de las banderas», de carácter patriótico y religioso, en la que los escolares, autoridades y profesores junto numerosa compañía se dirigieron a la ermita, donde se rezó el rosario. En la plaza frente a la ermita se bendijeron «las banderas nacionales de las escuelas, la de la Catequesis y las eucarísticas de las Marías y Juanitos». Se señala que pasaron bajo las banderas y las besaron unos 400 niños, a los que obsequiaron el párroco con una naranja y el ayuntamiento con dulces y caramelos. Al año siguiente, el 24 de junio volvieron a acudir a la ermita y se realizó una procesión con rogativas para el término de la guerra europea y para que hubiera lluvias. En esta ocasión se ve claramente el incentivo para los niños, puesto que se realizaba una rifa de setenta lotes de regalos proporcionados por la catequesis, el ayuntamiento y particulares.
Virgen del Cueto (Matilla de los Caños del Río)
La vista aérea de 1956 no es muy distinta de la situación actual (fig. 5), aunque se aprecian algunas variaciones. En la esquina suroriental de la plaza se identifican seis dependencias abiertas que parecen corresponder a cuatro chiqueros y dos corrales, siendo notablemente mayor el dispuesto al norte. Al mismo tiempo, en el medio del lado occidental se observa una entrada a la plaza que hoy estaría ocupada por una construcción; y en la esquina noroeste de la plaza parece existir una zona abierta hoy ocupada por una construcción.
La primera noticia en la prensa sobre esta romería hace referencia al 9 de junio de 1867, cuando se corrieron siete novillos y dos toros de la ganadería de Manuel Cobaleda. La concurrencia fue muy numerosa y en las novilladas destacaron dos vaqueros llamados Bruno y Gabilán[38]. Muchos años sólo aparece la mención a la autorización del Gobierno civil para celebrar la corrida de novillos, como en 1891 y 1892 (a Aniano Tabernero, vecino de Continos)[39]. En 1902 la novillada contó con los diestros Pedro Ayala (Vacuna), Cristóbal Salvador (Torerito de Valencia) y Emilio Gabarda (Morenito)[40]. De 1913 se señala que fue Juan Sánchez, de Carrascal de Sanchiricones, quien costeó los festejos y regaló un torete, cuya venta de su producto se dedicaría al culto del santuario, lo cual hizo como agradecimiento a un favor recibido de la Virgen en beneficio de su hija[41].
La fiesta del 15 de mayo de 1921 tuvo como mayordomos a José Manuel García Orive y su esposa Rosalía Tabernero, vecinos de Villavieja de Yeltes[42]. No faltaron los puestos de baratijas, golosinas y comidas, acudiendo vecinos de todo el contorno. La misa fue a las once, seguida de procesión con danzas en torno a la ermita. Se sirvió a continuación una comida típica a los principales invitados en la antigua casona del santuario; y por la tarde fue la capea de novillos. Al año siguiente, también con su corrida, fueron mayordomos Antonio Pérez Tabernero y su hermana política Juana Andrés Montalvo; y en 1923 la mayordomía correspondió a José Charro Sánchez y doña Cruz Sánchez de Charro[43]. En la corrida de 1924 intervino el diestro Zapaterito con su cuadrilla para un grupo de toros de la ganadería de Isidoro Tabernero, establecida en Esteban Isidro[44]. Para la celebración del 23 de mayo de 1926, nada se dice de la romería en El Adelanto, pero se detalla el baile que se organizó después en la dehesa de Sanchiricones (junto a Vecinos) por invitación de dos de los romeros, Domingo y María Josefa Rodrigo Campo, para un selecto grupo de los romeros[45].
En diversos años encontramos noticias que reflejan la devoción que despertaba la Virgen del Cueto. En 1887 se menciona que una vecina de Villar de los Álamos, Lucía Sánchez de Pérez Tabernero, ha encargado en Bilbao un manto bordado para la imagen. Y también que ese año el mayordomo, el salmantino Ramón Fernández, proyectaba ampliar la fiesta a un segundo día, para lo que contaría con una orquesta de la capital, y se estrenarían cuatro faroles para las andas que eran regalo de Serafín Sanchón, vecino de Tajurmientos. Precisamente de este año se menciona que uno de los que sorteaban novillos fue cogido por uno de ellos, sin más datos del herido[46].
También se organizaron corridas en fechas distintas a la de la Virgen. Así con ocasión de la fiesta de Santiago Apóstol en 1900, a expensas de Fernando Pérez Tabernero (de Villar de los Álamos) y sus hermanas Engracia y Gertrudis (de Continos) se celebró por la tarde una corrida de novillos con animales de la ganadería de Casimiro Sanchón, de Villar, y se contó con el novillero Cuchareta y su cuadrilla[47]. Más memorable hubo de ser la presencia del torero sevillano Joselito los días 30 y 31 de marzo de 1916, cuando pasó unos días en tierras charras invitado por Graciliano y Alipio Pérez Tabernero. Para esta familia y varios amigos y acompañantes tuvo ocasión de torear una capea en la plaza del Cueto, auxiliado como peones por Blanquet, Magritas, Limeño y Martí Flores y con el Rubio y Pepito Maravilla picando y tentando vacas. Sirvieron para la ocasión un toro y 24 becerras de los Pérez Tabernero[48]. En todo caso, parece que hacia 1925 las romerías habían perdido pujanza frente al cercano santuario del Cristo de la Cabrera, acudiendo los feligreses sólo con ocasión de la fiesta de Pentecostés y se lamenta el abandono que tiene el templo el resto del año[49].
La Orden (Puente del Congosto)
Poco hemos encontrado relativo a esta ermita, que parece llevar abandonada mucho tiempo. Su situación en 1956 no difiere apenas de la ruina actual. Tan sólo hay una referencia a que el sábado 17 de agosto de 1907 se celebró una capea en Puente del Congosto con seis vacas bravas y muerte de un toro, de la ganadería de Patricio Montalvo, de Salamanca. El toro fue banderilleado por Paulino Trufero y estoqueado por el novillero Manuel Granizo «Carpinte». Esta celebración tendría relación con las fiestas de Puente del Congosto, cuyo patrón es San Roque, y no con la Nuestra Señora de la Orden, pero bien pudo celebrarse en la plaza junto a su ermita.
Nuestra Señora del Gozo (Los Santos)
En la ermita de la Virgen del Gozo (Los Santos) no existía ninguna plaza en 1956 y pocas referencias hemos encontrado a alguna novillada en las primeras décadas del siglo xx.
No nos han aparecido menciones a las fiestas a la Virgen durante el Lunes de Aguas, pero sí a otras celebraciones. De hecho, para la fiesta de 1924 encontramos referencia a la realización de una romería a la Virgen y sólo se destaca que por la noche se celebró una representación teatral por parte de jóvenes de la localidad[50]. El 23 de noviembre de 1885 se celebró una función religiosa en agradecimiento por la desaparición del cólera, para la que se solicitó permiso para realizar como complemento una novillada el día anterior, con cuatro reses y un toro de muerte, que sería estoqueado por dos diestros sevillanos[51]. Unos años después aparece la referencia a la licencia concedida para celebrar una corrida de novillos el 24 de agosto de 1903, fiesta del patrono san Bartolomé[52].
Nuestra Señora del Carrascal (Valdefuentes de Sangusín)
Tampoco aquí se aprecian diferencias en la situación de 1956 respecto a la actual a través de la fotografía aérea. Y las noticias sobre su fiesta no abundan. De la de 1913, el lunes de Pascua de Pentecostés, se reseña que varias niñas tomaron por la mañana la primera comunión y por la tarde se hizo una procesión desde la ermita a la iglesia parroquial, donde se rezó la novena; sin ninguna referencia a otras celebraciones que las religiosas[53].
San Cristóbal (Villarino de los Aires)
Como señalan Fabián y Salazar, el actual coso se construyó hace unos cuarenta años y no hay constancia de otro anterior. La fotografía de 1956, aunque de poca definición (fig. 6), parece reflejar la existencia de una estructura cuadrada pocos metros al sur de la ermita, que quizás fuera la casa del ermitaño. En ese momento ambas estructuras parecen conservar sólo los muros y estarían abandonadas. Ninguna evidencia de un posible coso se detecta en la imagen, aunque en la misma zona del coso actual y un poco más al sur, se aprecia la existencia de tres pequeñas zonas sin arbolado.
De una visita al lugar en 1907 quedó testimonio escrito donde se cuenta que la ermita estaba en una amplia pradera y que la original fue destruida en 1814, conservándose un arco ojival de su estructura primitiva en el edificio existente en ese momento[54]. Su situación era de ruina ya en 1928 y ese año se recoge una noticia de que hijos de Villarino residentes en Argentina habían iniciado una colecta para que se procediera a restaurar la ermita situada en este Teso de San Cristóbal[55]. La pérdida de la ermita no impedía que el primero de mayo acudieran en romería los villarinenses y por ese aprecio al lugar se inició la suscripción, que se recogía en la secretaría del Centro Salmantino de Buenos Aires.
Apostillas finales
Durante nuestro repaso a este tema de las ermitas asociadas a plazas de toros hemos topado con la mención a otras ermitas cuyas fiestas están asociadas a festejos taurinos. Un trabajo de José María Domínguez[56] menciona las de las Vírgenes de Robledo (Sequero), de las Yegüerizas o Yeguarizas (El Tornadizo), de las Fuentes (San Juan del Olmo) y al Cristo de la Cabrera (Las Veguillas).
En la iglesia de la Virgen de Robledo, cabe suponer que el coso empleado sería el situado junto a la carretera, al Oeste de la localidad de Sequeros. La Virgen se celebraba el 15 de agosto y en 1930 la fiesta incluyó, tras la misa y la procesión, por la tarde un baile de tamboril y por la noche una representación teatral. El segundo día por la mañana fue el encierro del ganado que se lidiaría por la tarde, con novillada y un torete al que dieron muerte un grupo de jóvenes[57]. Pocas referencias hay a la de las Yeguarizas, salvo la de que existía una antigua ermita que amenazaba ruina y que la imagen se llevó a la iglesia de Monleón[58].
Para el Cristo de la Cabrera (Las Veguillas, parroquia de Llén) no faltan las referencias a que en la Edad Moderna eran normales las capeas, constando que durante el siglo xviii se regalaron al Cristo 138 toros, 51 novillos y 90 vacas, «todos muertos en la plaza próxima al Santuario», que era de forma cuadrada y se edificó entre 1698 y 1705[59]. Algo debía mantenerse durante el siglo xix y hacia 1900 era constante la celebración de la fiesta de la Santa Cruz el 3 de mayo. En 1895 se menciona una corrida de novillos de capea de la ganadería de Antonio Domingo Sánchez (de Terrones) por la tarde, en 1898 también se celebra una capea con el mismo mayordomo en la fiesta, de nuevo en 1902, en 1904 con capea de novillos de la ganadería de Terrones y en 1907, cuando se lidiarían seis toretes y se rifó un toro[60]. El 18 de junio de 1899 el torero Cuchareta lidió en las fiestas de la Cabrera[61]
En 1901 encontramos dos celebraciones en este santuario[62]. La primera es el 3 de mayo, con corrida de novillos, y la segunda el 18 de junio, detallándose que servía para estrenar un estandarte regalado por los niños Miguel Vargas y Ventura Sánchez (hijos del arquitecto provincial Joaquín de Vargas y del propietario Manuel Sánchez Tabernero, respectivamente) y que también incluía una capea por la tarde, con vacas de Agustín Rodríguez, vecino de Perahuy, y después carrera de cintas. En 1907 encontramos la alusión a que la plaza de toros había sido reconstruida recientemente a expensas del párroco de Llén, José Santos Redondo[63].
Sin embargo, poco después no encontramos menciones a los toros en la fiesta del Cristo, el 18 de junio, que se reducían a misa y procesión con danzas y, por la tarde, bailes, paseos, rifas y juegos de calva en 1910, 1913, 1914, 1922, 1923, 1924, 1927 y 1928[64]. Esto en cuanto a la fiesta del Santo Cristo, pero también había fiesta el día de la Santa Cruz en Las Veguillas y se acudía igualmente a la ermita, de nuevo con misa y procesión, baile y juegos de calva, como ocurrió en mayo de 1916, 1922 y 1924[65]. En 1929 encontramos alusión a la desaparición de la plaza de toros[66], lo que parece explicar que ya no se celebraran corridas durante las fiestas, por más que acudan cada año miles de romeros y ello podría haber justificado su reconstrucción.
NOTAS
[1] Fabián García, J. Francisco y Salazar Cortés, Ascensión (2025): La tauromaquia rural ligada a las ermitas campestres en la provincia de Salamanca. Valladolid: Junta de Castilla y León.
[2]El Adelanto, 10 de septiembre de 1882, p. 2; La Voz de Peñaranda, 11 de septiembre de 1902, p. 3; El Lábaro, 18 de agosto de 1903, p. 3; El Adelanto, 1 de septiembre de 1905, p.4 y El Adelanto, 1 de septiembre de 1910, p. 2.
[3] «Desde la Alberca», El Adelanto, 9 de mayo de 1926, p. 4 y «En la Alberca», El Adelanto, 5 de junio de 1930, p. 7.
[4] P. Ávila, «Desde la Alberca. Antaño el día de la romería, hoy el lunes de Aguas». El Adelanto, 26 de abril de 1927, p. 2.
[5] Fuentes, «Desde Béjar», El Adelanto, 16 de septiembre de 1897, p. 1.
[6]El Progreso, 16 de septiembre de 1886, p. 2; Auragil, «Ferias y fiestas», La Locomotora, 18 de septiembre de 1890, p. 3-4; La Información, 17 de septiembre de 1895, p. 3 y L. C., «Desde Béjar», El Adelanto, 12 de septiembre de 1906, p. 8.
[7] «La novillada del domingo», La Victoria, 1 de septiembre de 1917, p. 3.
[8] Lucano, «Desde Béjar», El Adelanto, 25 de agosto de 1897, p. 1.
[9] El corresponsal, «De Béjar», El Castellano, 27 de junio de 1904, p. 1; R. G. «Desde Béjar. Festival de la Caridad», El Porvenir, 6 de julio de 1904, pp. 1-2.
[10] Martín Flores, Luis (2003): Tauromaquia bejarana, Béjar.
[11] Hipólito, S. V., «Una romería», La Voz de Ledesma, 22 de abril de 1899, pp. 2-3.
[12] G. R., «Fiestas en Buenamadre», Noticiero Salmantino, 29 de abril de 1900, p. 1.
[13] «Noticias», El Salmantino, 21 de mayo de 1918, p. 3.
[14] «Desde Buenamadre», El Salmantino, 11 de abril de 1919, p. 2.
[15] M. Sierra, «Una romería», El Adelanto, 8 de abril de 1921, p. 2.
[16] «Romería», El Adelanto, 23 de abril de 1927, p. 4.
[17] VAM, «La romería de la Virgen de los Remedios, en Buenamadre», El Adelanto, 21 de abril de 1928, p. 6.
[18] «La novillada de Buenamadre», El Adelanto, 11 de abril de 1929, p. 2.
[19] «Buenamadre. Fiesta a la Virgen de los Remedios», El Lábaro, 29 de mayo de 1928, p. 1.
[20]El Progreso, 25 de mayo de 1884, p. 3; El Fomento, 31 de mayo de 1889, p. 3; El Adelanto, 7 de junio de 1892, p. 2; La Información, 4 de junio de 1895, p. 3; El Lábaro, 19 de mayo de 1903, p. 3 y «Misceláneas», El Porvenir, 24 de mayo de 1904, p. 1.
[21] «Una corrida extraordinaria de ocho toros… y a merendar», El Adelanto, 7 de junio de 1927, p. 3.
[22] El corresponsal, «Sentimiento», El Lábaro, 17 de septiembre de 1897, p. 3 y Hipólito S. V., «Una romería», La Voz de Ledesma, 24 de septiembre de 1898, p. 1-2.
[23] C. L., «De Ledesma», El Adelanto, 12 de septiembre de 1905, p. 4; El corresponsal, «Desde Ledesma», El Adelanto, 10 de septiembre de 1906, p.1; El Corresponsal, «--», El Adelanto, 9 de septiembre de 1908, p. 2.
[24] El corresponsal, «De Ledesma», El Adelanto, 10 de septiembre de 1918, p. 2.
[25]El Lábaro, 23 de junio de 1908, p. 2; El Adelanto, 10 de junio de 1910, p. 2; «Desde Endrinal», El Adelanto, 3 de julio de 1915, p. 4 y B. Moreno, «De Valdelacasa», El Adelanto, 4 de julio de 1916, p. 2.
[26] José A. Calama, «En Endrinal. La romería del Mensegal», El Adelanto, 18 de junio de 1930, p. 6.
[27] J. M. N. «Desde Endrinal. La fiesta de San Juan», El Adelanto, 30 de junio de 1935, p. 8.
[28] Domínguez Moreno, José María (1987): «Apuntes etnográficos de Endrinal de la Sierra (Salamanca), Revista de Folklore, 76, pp. 137-144.
[29]«Locales», La Región, 12 de mayo de 1890, p.3; El Adelanto, 27 de mayo de 1899, p.3; El corresponsal, «Fiestas en Valdejimena», El Adelanto, 30 de mayo de 1906, p. 1; «La Virgen de Valdejimena». El Lábaro, 14 de mayo de 1909, p. 2; «Horcajo Medianero», El Adelanto, 20 de junio de 1916, p. 2.
[30] C., «Fiestas de Valdejimena», El Adelanto, 1 de junio de 1927, p. 4; El corresponsal, «Romería de Valdejimena», El Adelanto, 23 de mayo de 1928, p. 9; M. C. «El Adelanto, en Horcajo Medianero», El Adelanto, 2 de junio de 1928, p. 7.
[31]El Adelanto, 14 de febrero de 1898, p. 3; «Feria de Valdejimena», Noticiero Salmantino, 24 de abril de 1898, p. 1 y «Salamanca al día», Noticiero Salmantino, 16 de agosto de 1900, p. 3.
[32] El corresponsal, «Fiesta en el santuario de Valdejimena», El Adelanto, 15 de mayo de 1906, p. 3.
[33] Piñel Sánchez, Carlos (2021): «Valdejimena: narración sobre la romería tallada por un pastor en una cuerna de pólvora». En Joaquín Díaz y otros (eds.): Pensar la tradición: homenaje al profesor José Luis Alonso Ponga. Valladolid: Universidad de Valladolid/Fundación Centro Etnográfico Joaquín Díaz, pp. 235-258.
[34]Piñel Sánchez, Carlos (2021): «Valdejimena: narración sobre la romería…», op. cit., p. 256.
[35] Domínguez Moreno, José María (2021): «Nuestra Señora de Valdejimena, una advocación de la dehesa salmantina», Revista de Folklore, 473, pp. 4-28.
[36]El corresponsal, «De Linares de Riofrío», El Adelanto, 30 de abril de 1925, p. 2 y Eladio González, «La Virgen de mi lugar», El Adelanto, 26 de abril de 1929, p. 4.
[37]«Noticias. De Linares de Riofrío», El Salmantino, 2 de junio de 1917, p. 3 y «De Linares. Notas catequistas», El Salmantino, 27 de junio de 1918, p. 3.
[38]La Provincia, 13 de junio de 1867, p. 3.
[39] «Espectáculos», La Libertad, 12 de mayo de 1891, p. 3; «Novillos», El Adelanto, 2 de junio de 1892, p. 2;
[40]El Adelanto, 21 de mayo de 1902, p. 2.
[41]Un romero, «Religiosas», El Salmantino, 13 de mayo de 1913, p. 2.
[42] Un invitado, «La romería del Cueto», El Adelanto, 16 de mayo de 1921, p. 4.
[43] «La Romería del Cueto», El Adelanto, 3 de junio de 1922, p. 3 y «La Virgen del Cueto», El Adelanto, 12 de mayo de 1923, p. 2.
[44] «La fiesta del Cueto», La Voz de Castilla, 17 de junio de 1924, p. 9.
[45]Un romero, «Una fiesta en la dehesa de Sanchiricones», El Adelanto, 26 de mayo de 1926, p. 6.
[46]El Fomento, 7 de mayo de 1887, p. 2; El Fomento, 16 de mayo de 1887, p. 2 y El Fomento, 1 de junio de 1887, p.2.
[47]El Lábaro, 12 de julio de 1900, p. 3 y «Fiestas en el Cueto», Noticiero Salmantino, 12 de julio de 1900, p. 2-3.
[48] El Timbalero, «Joselito torea, pica, acosa y derriba reses», El Adelanto, 1 de abril de 1916, p. 2-3.
[49] José Sánchez Rojas, «El santuario del Cueto», El Adelanto, 2 de septiembre de 1925, p. 3.
[50] Agustín Bonilla, «De Los Santos», La Voz de Castilla, 13 de mayo de 1924, p. 5.
[51]El Progreso, 19 de noviembre de 1885, p. 3.
[52]Noticiero salmantino, 18 de agosto de 1903, p. 2.
[53] El corresponsal, «De Valdefuentes», El Salmantino, 16 de mayo de 1913, p. 1.
[54] Alfredo G. Roda, «De Villarino. La ermita de San Cristóbal», El Lábaro, 28 de octubre de 1907, p. 2.
[55] S. del C., «Los salmantinos en la Argentina. Villarino de los Aires», El Adelanto, 8 de enero de 1928, p. 7.
[56] Domínguez Moreno, José María (2021): «Nuestra Señora de Valdejimena…», op. cit.
[57] Pedraz, «El Adelanto en Sequeros», El Adelanto, 21 de agosto de 1930, p. 6.
[58] Sánchez, Marciano (1987): «Las Yeguarizas ¿un enclave hierótico en Monleón? (Salamanca)», Revista de Folklore, 78, pp. 197-201.
[59] J. H., «Costumbres salmantinas. Romería del Cristo de Cabrera», Salamanca y sus costumbres, 6, junio de 1928, pp. 24-27. Esta información está tomada de Fuertes Gorgojo, Basilio (1933): El Santo Cristo de Cabrera. Breve reseña histórica y descriptiva del santuario y veneranda imagen, Obispado de Salamanca.
[60] «Locales», La Información, 17 de junio de 1895, p. 3; L. «La romería de Cabrera», Noticiero salmantino, 23 de junio de 1898, p. 1; Noticiero Salmantino, 27 de abril de 1902, p. 3, «Salamanca», El Lábaro, 13 de junio de 1904, p. 3 y «Noticias», El Adelanto, 11 de junio de 1907, p. 2.
[61] https://www.salamancaenelayer.com/2024/11/el-torero-aniceto-ajo-cuchareta.html
[62] «Salamanca», El Lábaro, 30 de abril de 1901, p. 1 y «Salamanca al día», Noticiero salmantino, 13 de junio de 1901, p. 3.
[63] «La fiesta de Cabrera», El Lábaro, 10 de junio de 1907, p. 2.
[64] E. Montero, «La fiesta de Cabrera», El Lábaro, 24 de junio de 1910, p. 1; Miguel E. Santos, «La romería al Cristo de Cabrera», El Adelanto, 23 de junio de 1913, p. 1, Abel Pelegrían, «El Santo Cristo de Cabrera», El Salmantino, 16 de junio de 1914, p.1, B. Moreno, «La romería del Cristo de Cabrera», El Adelanto, 20 de junio de 1922, p. 3, «La romería de Cabrera», El Adelanto, 19 de junio de 1923, p. 6, P.P. «La fiesta del santísimo Cristo de Cabrera», El Adelanto, 26 de junio de 1924, p. 6, «La romería del Cristo de Cabrera», El Adelanto, 19 de junio de 1927, p. 4 y «La romería del Cristo de Cabrera», El Adelanto, 19 de junio de 1928, p. 3.
[65] El corresponsal, «Desde las Veguillas», El Adelanto, 30 de abril de 1916, p. 2 y X., «La romería de Cabrera», El Adelanto, 11 de mayo de 1922, pp. 2-3 y El corresponsal, «Desde Cabrera», La Voz de Castilla, 9 de mayo de 1924, p. 9-10.
[66] Dámaso Castaño, «El Cristo de Cabrera y la romería», El Adelanto, 12 de junio de 1929, p. 6.