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Revista de Folklore número

527



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Aportaciones de las bandas de música en la vida cultural y artística del Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid (1863-1898)

BARRIUSO GONZALEZ, Rebeca

Publicado en el año 2026 en la Revista de Folklore número 527 - sumario >



Resumen

En este artículo se aborda el estudio de la actividad de las bandas de música presentes en la programación musical del Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid (1863-1898). En primer lugar, destacaremos las bandas que actuaron en la escena junto a las compañías de zarzuela y de opereta. También nos ocuparemos de las actuaciones que realizó la Sociedad de Conciertos –primera orquesta estable en Madrid–, con bandas de clarines, trombones y cornetines. Por último, abordaremos algunas bandas de música que realizaron conciertos conmemorativos y benéficos principalmente.

Palabras clave: Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid; bandas de música; último cuarto del siglo xix.

Abstract

This article deals with the study of the activity of the music bands present in the musical programming of the Teatro del Príncipe Alfonso in Madrid (1863-1898). First, we will highlight the bands thant performed on stage together with the zarzuela and operetta companies. We will also address the performances given by the Sociedad de Conciertos –the first permanent orchestra in Madrid– with bands of clarions, trombones, and cornets. Finally, we will examine some music bands that mainly offered commemorative and benefit concerts.

Keywords: Teatro del Príncipe Alfonso in Madrid; music bands; last quarter of the nineteenth century.

Introducción

Este artículo consiste en un estudio hemerográfico[1] de la aportación que las bandas de música hicieron en el Teatro del Príncipe Alfonso (1863-1898), uno de los coliseos de primer orden con que contó Madrid en el último tercio del siglo xix. Este peculiar edificio de planta circular, destinado inicialmente a espectáculos circenses, desarrolló una variada programación. Fue conocido por los conciertos sinfónicos a cargo de la Sociedad de Conciertos y de la Unión Artístico-Musical y por las compañías de ópera italiana y de zarzuela. Pero en él también se representaron grandes bailes de salón, obras teatrales, espectáculos de magia, se dieron a conocer algunos inventos de la época, se celebraron reuniones sindicales y actuaron artistas y agrupaciones musicales, como la Banda de Infantería de Marina del Departamento de Cartagena o la Banda del Regimiento de Ingenieros.

Bandas en zarzuelas y operetas

Aunque las bandas de música no ocuparon una parte prioritaria dentro de la programación del teatro, desde una perspectiva social y musicológica, sí merecen ser estudiadas. La primera diferenciación que se constata fueron las bandas presentes en algunas óperas y zarzuelas, que solían ser pequeñas agrupaciones musicales formadas por instrumentos de la familia de viento y que en función de la partitura se situaban en el escenario, tras él, o en algún lateral, mientas que la orquesta permanecía en el foso. Estas bandas simulaban la música que escuchaban los personajes en escena y fueron habituales en la programación del teatro. Este fue el caso de la compañía de zarzuela que, dirigida por el director y compositor toledano Guillermo Cereceda[2], actuó durante la temporada de verano de 1892. Concretamente el 4 de junio se representó El chaleco blanco[3], zarzuela en un acto de Federico Chueca, que destacó por su banda de cornetas, con la peculiaridad para la época de estar formada únicamente por mujeres:

Esa banda femenina que llenó el teatro de bote en bote, y que constituye, hoy como ayer, un gran atractivo. La banda de cornetas obtuvo anoche una ovación extraordinaria. Cuatro veces salieron al proscenio las jóvenes que tocan la corneta, y en cada nueva salida ejecutaron toques distintos. Todos los espectadores aplaudían[4].

Tanto gustó que un mes más tarde, el 9 de julio Cereceda estrenó La espada de honor[5], maniobra cómico-lírica-militar en un acto y cuatro cuadros, esta vez protagonizada por la banda de cornetas femenina vestidas como cadetes y que desfilaron como si se tratasen de alumnos de la Academia General Militar de Toledo. Una nota de prensa publicada en El Liberal decía:

Después de un coro de campesinos, suenan las cornetas y se verifica el desfile de los cadetes que se dirigen al campo de operaciones. El conjunto resulta animadísimo y brillante, produciendo soberbio efecto la presentación de las armas de infantería, caballería y artillería… En el cuadro cuarto y último se verifica la toma del reducto enemigo, generalizándose la lucha al estruendo del cañón y de los disparos de fusilería… Terminado el espectáculo, hubo necesidad de levantar infinidad de veces la cortina para aplaudir a los actores, al pintor, a las comparsas y a los autores de la maniobra[6].

Bandas en las orquestas

También hubo bandas internas que requerían algunas partituras y que actuaron junto a las orquestas, como ocurrió con un fragmento de La consagración del Grial, de la ópera en tres actos de Richard Wagner titulada Parsifal, que bajo la dirección de Luigi Mancinelli el 31 de enero de 1892 interpretó la orquesta la Sociedad de Conciertos de Madrid, junto a «una banda de trombas[7] y trombones, campanas y coro de cincuenta niños y ochenta coristas de ambos sexos»[8]. Esta obra obtuvo más éxito que en 1891, cuando se estrenó por primera vez en el Teatro Real[9]. En marzo, nuevamente la Sociedad de Conciertos interpretó una obra de Wagner titulada Los maestros cantores de Núremberg (cuadro segundo del tercer acto), en esta ocasión junto a una banda de cornetines y del coro. La prensa opinó favorablemente:

La obra ofrece grandiosos efectos de instrumentación y trozos melódicos de inimitable gracia y frescura. El público oyó con religioso silencio toda la composición, sobrecogido por la novedad de las armonías que escuchaba y reservado en cierto modo ante ciertos conceptos musicales que no pueden ser comprendidos de primera intención[10].

Otro ejemplo de banda de música incorporada a la orquesta sinfónica lo encontramos en la partitura de Francisco Asenjo Barbieri titulada precisamente Sinfonía para orquesta y banda militar compuesta sobre motivos de zarzuela y que el 25 de febrero de 1894, en el homenaje de su muerte, la Sociedad de Conciertos interpretó junto a la banda de música del Hospicio[11].

La Banda del Regimiento de Ingenieros

En cuanto a las bandas de música entendidas como formaciones musicales, constituidas por instrumentos de la familia de la madera, del metal y de la percusión, fueron militares y la mayoría ofreció conciertos benéficos, fuera de abono, relacionados con causas humanitarias o con acontecimientos históricos. La primera de ellas fue la Banda del Regimiento de Ingenieros dirigida por Ignacio Cascante[12], que actuó por primera vez en 1863, cuando el teatro aún era circo. Las funciones tenían partes musicales que solían ser sinfonías interpretadas por diversas agrupaciones, entre ellas, dicha banda[13]. La siguiente participación de la Banda del Regimiento de Ingenieros fue el 24 de abril de 1876, fecha en que se celebró una función musical-literaria en honor a la Asociación de Escritores y Artistas para conmemorar el aniversario de Cervantes y estuvo dirigida por Narciso Maimó Figuero[14]:

En medio del escenario se hallaba colocado el busto de Cervantes, a la derecha e izquierda de los espectadores, en el mismo escenario, las alumnas de la clase de canto de la Escuela Nacional de música, que tomaron parte de la función, y en el fondo la banda del primer regimiento de ingenieros, dirigida por el Sr. Maimó. Todas las partes de que se componía el programa fueron interpretadas con notable maestría por los artistas que las desempeñaron, mereciendo especial mención La Melancolía de Prume, ejecutada en el violín por el joven [brasileño] Eugenio M. Dangremont, que fue con justicia aplaudido y llamado a la escena, y el Wals de concierto, por el artista portugués Furtado Coelho, ejecutados en el cristalóphono, instrumento de su invención y que consiste en una porción de copas de cristal sujetas a una mesa, las cuales producen armoniosos sonidos con el roce suave de los dedos del artista al pasarlos por los bordes de aquellas. El Sr. Coelho [Furtado], después de haber tocado una pieza musical con tan extraño como ingenioso instrumento, tuvo que repetirla y fue llamado a la escena, en medio de los aplausos generales[15].

[…] También fueron muy aplaudidas las alumnas de la clase de canto de la Escuela Nacional de música y declamación, que tanto en la cantata de El Quijote, letra del Sr. Campo Arana y música de Sr. Arrieta, como en la dedicada a Cervantes, letra del Sr. Ossorio y Bernard y música del mismo compositor, demostraron las notables cualidades que adquieren en dicha Escuela para ser en lo porvenir unas verdaderas artistas[16].

[…] La dirección de la parte musical estuvo a cargo del maestro D. José Inzenga, y se hizo acreedor a los aplausos del público, así como también Sr. Maimó en la pieza ejecutada por la primera banda del regimiento de ingenieros[17].

Dicha banda actuó de nuevo del 3 al 11 de noviembre de 1878, en esta ocasión formando parte de la plantilla de una compañía coreográfica de baile extranjero dirigida por Giovanni Garbagnati y José Méndez[18], y en tres conciertos dirigidos por Rivière celebrados el 13, 24 y 27 de abril de 1879[19] donde el día 13 interpretó un pasodoble titulado Victoria. El 15 y 18 de julio de 1884 también amenizó los entreactos en uno de los patios exteriores del teatro, en unas funciones extraordinarias organizadas por la compañía de zarzuela que estaba actuando ese año.

La Banda de Música del Tercer Regimiento de Infantería de Marina del departamento de Cartagena

Con motivo de la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América, durante los meses de octubre y noviembre de 1892, en Madrid, como en el resto de provincias españolas, la Alcaldía del Ayuntamiento tuvo previsto celebrar actos y fiestas culturales: carreras de caballos, corrida de toros, cabalgatas, procesiones, exposiciones, bailes de salón, congresos y reparto de premios. También se celebró una función de música religiosa en la Iglesia de San Francisco y un concurso de orfeones y otro de bandas militares en la Plaza del Ayuntamiento[20]. Así el 30 de octubre, entre otras y bajo la dirección del catalán Ramón Roig Torné[21], tenía previsto actuar la Banda de Música del Tercer Regimiento de Infantería de Marina del departamento de Cartagena. Sin embargo, por considerar que dicha plaza de Madrid no reunía buenas condiciones para que el jurado pudiera apreciar debidamente la ejecución de las piezas musicales interpretadas, dicha banda renunció a tomar parte en aquel certamen.

En su lugar, al día siguiente, el 31 de octubre de 1892 la banda de Cartagena actuó en el Teatro del Príncipe Alfonso, en la función de despedida de la compañía de zarzuela que había dirigido Guillermo Cereceda durante aquella temporada de otoño[22]. Así se pudo leer en la prensa:

Con un lleno completo verificó anteanoche función de despedida en el teatro del Príncipe Alfonso la compañía del señor Cereceda. Como hemos dicho, tomó parte en ella la notable banda de infantería de marina, ejecutando magistralmente las siguientes piezas musicales: Sinfonía de la ópera Rienzi, cacería de Boder, pasodoble Ernani, fantasía sobre motivos de la ópera Il re di Lahore.

Entre atronadores aplausos y vivas concluían todas estas piezas, y tocaron para terminar el concierto un popurrí sobre motivos de Cádiz y La Gran Vía. El éxito que la banda alcanzó fue completo: el público la hizo una entusiasta ovación, como la recibió también la compañía del Sr. Cereceda, que anteanoche terminó la brillante campaña que ha hecho en aquel gran coliseo[23].

La Banda de Música de la Academia de Artillería de Segovia

Realizando una breve contextualización histórica, el teatro del Príncipe Alfonso debe su nombre al rey de España Alfonso XII. Tras su repentina muerte en 1885, su esposa María Cristina de Austria le sucede como reina regente hasta 1902, momento en el que su hijo Alfonso XIII alcanza la mayoría de edad y asume el trono.

A finales de la década de 1890 y coincidiendo con el mandato de María Cristina, ocurrieron diversos acontecimientos políticos relacionados con la Guerra de la Independencia de las últimas colonias ultramarinas (1895-1898) y la subsiguiente Crisis de 1898[24]. Dichos acontecimientos afectaron al panorama musical y por consiguiente, a la programación del Teatro del Príncipe Alfonso. Así, en 1897 y 1898 fueron frecuentes los conciertos para recaudar fondos a beneficio de los soldados heridos y de los familiares de las víctimas de la guerra de las colonias de Cuba y de Filipinas.

Concretamente el 14 de mayo de 1897 actuó en el Teatro del Príncipe Alfonso la Banda de Música de la Academia de Artillería de Segovia, en un concierto extraordinario, fuera de abono. La banda estuvo dirigida por Ildefonso Urizar y Asurmendi[25], músico mayor y militar antirrepublicano navarro. Bajo el patrocinio de la Reina Regente María Cristina, se interpretaron un total de diecisiete obras, entre ellas: la obertura de la ópera Los maestros cantores de Wagner, Escenas pintorescas de Massenet, el poema sinfónico Los girondinos de Litolff, la obertura de la ópera Mignon de Thomas y la Rapsodia asturiana de Víctor Sáenz. También se interpretó la sonata número 14 opus 2 de Beethoven arreglada por el propio director de la banda, Ildefonso Urizar y el cuarteto en mi del compositor catalán Ramón Roig i Torné. Además, reconocidas sopranos como Elena Pons, Matilde de Lerma y Luisa Tetrazzini contribuyeron con su participaron en el beneficio de dicho concierto a favor de las víctimas en las colonias de Cuba y de Filipinas[26].

La Banda del Hospicio de Madrid

El año 1898 fue fatídico para España que, tras la derrota estadounidense, definitivamente perdió las colonias de ultramar. Dichas pérdidas ocasionaron problemas económicos para algunas empresas, como ocurrió con la del Teatro del Príncipe Alfonso. Así, el ambiente político-bélico que se vivió en aquel momento y su consecuente crisis le llevó a una vorágine de cancelaciones hasta su definitiva clausura en julio de 1898. Pero unos meses antes, el 24 de febrero de 1898 la Asociación Nacional Protectora de Víctimas de la Guerra organizó un concierto benéfico en el que participaron artistas de la talla del pianista catalán Joaquín Malats, que ya había iniciado un proyecto a favor de los heridos en la campaña de Cuba. Otros artistas como la soprano Matilde Rodríguez[27], Concha Constans, Antonio Vico, Manuel Espejo y el actor José Rubio también actuaron en dicha función[28]. Por su parte, la Banda del Hospicio de Madrid interpretó La marcha de Cádiz[29], zarzuela cómica en un acto y tres cuadros de Celso Lucio y Enrique García Álvarez y música de Valverde (hijo) y Estellés, compuesta en 1896 y considerada casi un himno nacional en las guerras de ultramar[30]:

La marcha aquí terminó;

si no te parece mal

aplaude, lo pido yo,

por el himno nacional[31].

La Sociedad de Conciertos cedió el Teatro del Príncipe Alfonso para celebrar dicha función, la Compañía Inglesa de Electricidad proporcionó el fluido eléctrico y algunos compositores cedieron sus derechos de propiedad de las obras interpretadas[32].

La Banda de Música de San Bernardino

Finalmente, el 11 de septiembre de 1898 se celebró la última función en el Teatro del Príncipe Alfonso, antes de su anunciada demolición, patrocinada por Tomás Ruiz Andrade y a beneficio de la Asamblea de La Cruz Roja de Madrid, en donde participó la Banda de Música de San Bernardino[33]. Este fue el último concierto en dicho teatro.

Tabla Nº 1: Programación de las bandas de música en el Teatro del Príncipe Alfonso

Agrupación:

Fecha:

Función:

Banda del Regimiento de Ingenieros

7-05 al 15-10-1863

Compañía circense

24-04-1876

Conmemoración del aniversario de Cervantes

3 al 11-11-1878

Parte de la plantilla de una compañía coreográfica de baile

13-04-1879

Concierto dirigidos por Rivière

15 y 18-07-1884

Amenizar los entreactos en funciones extraordinarias organizadas por la compañía de zarzuela

Banda de infantería de marina del departamento de Cartagena

31-10-1892

Conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América

Banda de Música de la Academia de Artillería de Segovia

14-05-1897

Concierto benéfico por la guerra de Cuba y Filipinas

Banda del Hospicio de Madrid

24-2-1898

Concierto benéfico por la guerra de Cuba y Filipinas

Banda de San Bernardino

11-9-1989

A beneficio de la Asamblea de La Cruz Roja de Madrid

Conclusiones

Las fuentes hemerográficas y la bibliografía existente han facilitado el acercamiento al estudio de las bandas de música presentes en la programación musical del Teatro del Príncipe Alfonso, como una muestra del patrimonio bandístico español. Aunque de manera puntual, las bandas de música estuvieron presentes desde el comienzo de la programación del teatro. La primera de ellas intervino precisamente el mismo año de su inauguración, cuando aún era circo. En total actuaron cinco bandas de música, la mayoría militares y ofrecieron conciertos benéficos, fuera de abono, a favor de los heridos en las guerras de ultramar y de sus familiares. También hubo conciertos de carácter conmemorativo, como el IV centenario del descubrimiento de América o el aniversario de Cervantes. Además, pequeñas bandas musicales estuvieron presentes en algunas zarzuelas y operetas y puntualmente actuaron bandas internas junto a la orquesta la Sociedad de Conciertos, primera orquesta estable de Madrid.




BIBLIOGRAFÍA

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RAMOS CARRIÓN, Miguel. El chaleco blanco. Madrid: R. Velasco, 1891.




NOTAS

[1] Se consultaron los catálogos virtuales de las hemerotecas del ABC y de la Biblioteca Nacional de España.

[2] Rebeca BARRIUSO GONZÁLEZ. «La figura de Guillermo Cereceda (1844-1919) en el Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid a través de la prensa». Sinfonía Virtual: Revista de Música Clásica y Reflexión Musical, núm. 49 (2025): 1-20.

[3] Miguel RAMOS CARRIÓN. El chaleco blanco (Madrid: R. Velasco, 1891).

[4] Pedro BOFILL. «Veladas teatrales: Príncipe Alfonso». La Época, 05/06/1892, 2.

[5] José JACKSON VEYAN. La espada de honor (Madrid: R. Velasco, 1892).

[6] «Príncipe Alfonso». El liberal, 10/07/1892, 3.

[7] «El nombre de tromba es italiano y pertenece al instrumento llamado en español clarín y en francés trompette, pero habiendo sido de procedencia Italia, aunque construidos en Alemania, los primeros clarines de cilindros que se conocieron en España, se recibieron con el nombre de trombas, dando esto lugar a que muchos crean que tromba y clarín son dos instrumentos distintos, siendo así que es uno mismo. Hay clarines con pistones y los hay con cilindros, cuya diferencia solo consiste en la construcción de su mecanismo, siendo la manera de ejecutar en ellos y el efecto que producen en el oído, idéntico en unos y en otros… El clarín de pistones suele estar construido en tono de sol o en tono de fa, siendo este el más general, y tiene separadamente unos pedazos de tubo, llamados roscas o tonos, que se adaptan al instrumento por la parte próxima a la boquilla… La invención de los pistones ha hecho casi innecesarias muchas de dichas roscas… Los tonos más altos son los más brillantes y con los que el instrumento resulta más afinado… El Clarín tiene en su centro un doble tubo movible llamado bomba general, por medio del cual se sube o se baja, hasta cerca de medio tono, el diapasón del instrumento para ponerlo acorde con el de la orquesta o banda en que se vaya a tocar, y tiene también otras tres pequeñas bombas pertenecientes a los pistones o cilindros, y con ellas se afinan los sonidos que con cada uno se producen». César FERROCCI. Método elemental de clarín o tromba con tres pistones o cilindros (Madrid: Antonio Romero, 1936), 1.

[8] «Sociedad de Conciertos». La Iberia, 05/02/1892, 3.

[9]La Dinastía, 01/02/1892, 2.

[10] «Príncipe Alfonso». El Liberal, 21/03/1892, 2.

[11] «Sociedad de Conciertos». La Iberia, 25/02/1894, 3.

[12] Eva María Folch Martínez. Centro docente de música militar en España: origen, creación y trayectoria. Tesis doctoral (Universidad de Salamanca, 2018), 124.

[13] «Diversiones públicas. Plaza de Toros». Diario Oficial de Avisos de Madrid, 15/08/1863, 4.

[14] En 1849 es músico instrumentista de la Banda del Regimiento nº 1 de Ingenieros. En 1849 es nombrado subdirector y en 1866 director, tras el fallecimiento de Ignacio Cascante. José Ignacio Mexia Algar. «Ingenieros, sus músicas y sus himnos». Memorial del Arma de Ingenieros, 98 (2017) 94.

[15] «Sección de noticias». El Imparcial, 25/04/1876, 2.

[16] «Sección de noticias». El Imparcial, 25/04/1876, 2.

[17] «Sección de noticias». El Imparcial, 25/04/1876, 2.

[18] «Noticias generales». La Época, 06/10/1878, 4.

[19] «Edición de la noche». Diario Oficial de Avisos de Madrid, 06/04/1879, 3.

[20] «El Centenario: en Madrid». La Época, 21/10/1892, 3.

[21] Rosa María Gómez Díaz. «La Banda de Música del Tercer Regimiento de Infantería de Marina y su contribución a la vida musical de Cartagena (1876-1931)». Estudios bandísticos · Wind Band Studies, 4 (2020): 301.

[22]La Correspondencia de España, 29/10/1892, 3.

[23]La Correspondencia de España, 2/11/1892, 3.

[24] Ricardo Fernández de la Torre y Moreno. Historia de la música militar de España. (Madrid: Ministerio de Defensa, 2014).

[25] Francisco Antonio Cabanillas Peromingo. «Las Bandas de Música en la provincia de Segovia, influencia para el desarrollo educativo, profesional, social y personal de sus componentes» (Tesis doctoral, Universidad de Valladolid, 2011). 275.

https://www.educacion.gob.es/teseo/imprimirFicheroTesis.do?idFichero=HFF65QVLMPY=

[26] «Gran concierto en el Príncipe Alfonso». El Imparcial, 11/05/1897, 1.

[27] «Matilde Rodríguez (Murcia, 1863 - ): Soprano dramática, extensa y de volumen, bien timbrada en todos sus registros, unía un fraseo y afinación irreprochables». María Luz González Peña. «Rodríguez, Matilde». Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, vol. IX, coordinado por Emilio Casares Rodicio (Madrid: SGAE, 2000), 274.

[28] «Diversiones públicas». La Época, 25/02/1898, 3.

[29] «Diversiones públicas». La Época, 24/02/1898, 3.

[30] Antonio Mena Calvo. «La marcha de Cádiz». Revista general de marina, 235, núm. 8-9 (1998): 373-378.

[31] Celso Lucio y Enrique García Álvarez. La marcha de Cádiz (Madrid: R. Velasco, 1896), 43.

[32] «De Teatros». El País, 21/02/1898, 2.

[33] «Príncipe Alfonso». El Globo, 11/09/1898, 2.



Aportaciones de las bandas de música en la vida cultural y artística del Teatro del Príncipe Alfonso de Madrid (1863-1898)

BARRIUSO GONZALEZ, Rebeca

Publicado en el año 2026 en la Revista de Folklore número 527.

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