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Revista de Folklore número

488



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Flores para la eternidad. Esculturas de coronas de flores en el cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm (siglo XX)

CARBONELL BEVIA, Lola

Publicado en el año 2022 en la Revista de Folklore número 488 - sumario >



1. La autoría escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890-1969)

Jaime Lloret Lloret nació en Villajoyosa en 1890 y, murió en su ciudad natal en 1969, a la edad de 79 años. El propio Jaime Lloret Lloret esculpió su sepultura, en el cementerio de Villajoyosa: Un panteón culminado con un gran Cristo crucificado (1).

El padre de Jaime Lloret Lloret era chocolatero, de oficio. Pero Jaime no quiso continuar con la tradición familiar del chocolate (2), puesto que su destacada maestría en el dibujo, le hizo ingresar -a la edad de entre 16 y 20 años-, en el taller del maestro en Bellas Artes (3) establecido en Villajoyosa, José Zaragozá Martínez.

1908 sería la fecha aproximada en la que Jaime Lloret comenzó su andadura en el taller de José Zaragozá Martínez, –ubicado en la calle Cervantes de Villajoyosa–, cuando éste tenía 18 años y, su maestro 39 años (4). A priori, José Zaragozá Martínez tuvo que disponer de libros de Arte, donde inspirarse, pues él había estudiado la carrera de Bellas Artes, en Valencia. Y esa fue la fuente de donde obtuvieron las ideas para los temas funerarios, tanto el maestro José Zaragozá Martínez, como su discípulo Jaime Lloret Lloret.

Jaime Lloret Lloret trabajó durante diez años en solitario con su maestro. En 1918 vio nacer a Vicente Zaragozá Ferrer (5), el primer hijo varón que continuaría los pasos escultóricos funerarios de su padre José Zaragoza Martínez, que se incorporó en 1928, –a los diez años–, como ayudante de su padre (6).

Posiblemente 1928 fuese la fecha en la que Jaime Lloret Lloret se independizara y trabajase en solitario en el taller de su propia vivienda ubicado en la calle Colón nº 2, cuando no lo hacía «in situ» en el propio cementerio (7). Su trabajo consistía en levantarse muy temprano, para empezar a trabajar a las 6 de la madrugada en el camposanto, donde en ocasiones, el sepulturero llegaba a esconder las llaves, para que el escultor vilero no pudiera acceder, a dicha hora (8).

Durante el periodo 1928–1936, Jaime Lloret Lloret adquirió un automóvil Ford, con el que se desplazaba por las poblaciones de la Marina Baja para hacer su trabajo, pero al estallar la Guerra Civil se lo incautaron y, desde 1936 utilizaba una bicicleta para sus desplazamientos (9) a los cementerios de Villajoyosa, Benidorm, La Nucía, Finestrat y, Callosa d´En Sarrià (10).

Aunque Jaime Lloret Lloret trabajaba en solitario, puntualmente se apoyó en un familiar para realizar funciones de operario. Fue Juan Bautista Lloret Ferrer (11). Y posteriormente, en su propio hijo Juan Lloret Ferrer, cuya función ejercida fue la de escultor funerario, cuando sus estudios de Ingeniería Agrónoma, se lo permitían (12).

Jaime Lloret Lloret, se apoyaba en el transportista vilero «Toni, la Palla», para desplazarse hasta las canteras de Monóvar y Novelda donde compraba la piedra y, con el camión las trasladaban hasta Villajoyosa, así como para llevar las obras terminadas a los cementerios (13), que previamente habían sido firmadas con las siglas J. Ll., o J. Lloret (14). Y cuyas referencias todavía existen en el cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm, así como en el cementerio de La Nucía y el de Villajoyosa.

Jaime Lloret Lloret fue conocido con los apodos de «El pedrapiquer», «Lectorante» (15) y, «Manos de plata» (16).

Profesionalmente Jaime Lloret Lloret trabajó hasta la década de 1950, clausurando su carrera en 1955, a los 65 años, cerrando su taller y, quedando exclusivamente en Villajoyosa, el taller de Vicente Zaragozá Ferrer (17).

2. El origen divino de las coronas de flores

Se tiene conocimiento de la utilización de coronas de flores en rituales funerarios desde la Protohistoria egipcia, ligadas como ofrendas fúnebres a las deidades. Se trata de las llamadas «camas de Osiris» o restos florales que adornaban el sarcófago del difunto, como en el caso del faraón Tutankhamon (18).

Solo los dioses llevaban coronas de flores sobre sus cabezas. El caso más antiguo conocido es el del dios Osiris que llevaba una corona de tréboles, que cayó de su cabeza, cuando Tifón lo asesinó (19).

Posteriormente en el tiempo, los dioses griegos y romanos también llevaban coronas de flores sobre sus cabezas (20). Generalmente eran los dioses a los que se les rendía culto en los «misterios religiosos», tales como Minerva (21), Mercurio (22), Apolo (23) y, Baco (24). Y, a las deidades que tenían su morada en el Hades, como Plutón (25) y, Saturno (26).

Para la religión judía, eran las almas de los «justos», los portadores de coronas de flores en la cabeza, que se sentaban ante la «Divina Presencia» en un lugar espiritual conocido como la «morada final de los justos» o morada de «Yaweh», ubicado en el Jardín del Edén Superior (27).

3. Sincretismo religioso: El paso de las coronas de flores al cristianismo

La utilización de coronas de flores fue pasando a los largo de la Historia de las religiones. De ser empleadas por las deidades, pasaron a llevarlas también en la cabeza las almas de los «justos», es decir las almas de los difuntos que después de pasar por el acto del «Juicio Divino», han sido destinados a un espacio celestial denominado «Jardín del Edén», el cual se divide en inferior y superior. Cuando el alma ya se ha elevado espiritualmente y pasa del «Jardín del Edén Inferior», al «Jardín del Edén Superior», es cuando se coloca la corona de flores en la cabeza, ante la presencia divina.

Ese mismo concepto es el que aparece representado en la escultura religiosa funeraria del cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm, donde la religión cristiana Católica tomó el símbolo de la corona de flores, para sugerir, –a través de la figura escultórica del ángel–, que el alma del finado ya había llegado al «Cielo». Y donde, dicho ángel acompaña al alma hasta la «visión de Dios», entregándole una corona de flores para que se corone como un nuevo miembro «justo».

4. Flores para la eternidad. Esculturas de coronas de flores en el cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm (siglo xx)

En el cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm se pueden hallar coronas de flores diversas, tales como: rosas, «botones» o frutos de siempreviva mayor, amapolas, hojas de laurel, margaritas grandes, margaritas pequeñas, dalias, adormideras y, hoja de palma.

Desde la Antigüedad Tardía, pasando por la Edad Media, Renacimiento y, Edad Contemporánea, las flores han tenido un simbolismo funerario que se ha ido manteniendo a través de los siglos.

Supóngase que los libros de la carrera de Bellas Artes desarrollada por José Zaragozá Martínez, contenían una emblemática que se correspondía con el simbolismo de la tradición. El maestro escultórico José Zaragozá Martínez se lo enseñó a su discípulo Jaime Lloret Lloret. Y ese fue el modo de cómo llegó el concepto simbólico de las flores, al arte cementerial existente en el camposanto de la Mare de Dèu del Sofratge de Benidorm. Por ello, pueden aparecer flores cuyo significado no tiene nada que ver con el simbolismo funerario, ya que la bibliografía original no era específica para las artes cementeriales.

Ahora bien, el significado de las flores representadas en las coronas de dicho cementerio, son las siguientes:

Rosas: Renacimiento y vida eterna en la religión cristiana católica. Los sufrimientos de la Virgen ante la Pasión de su hijo fueron representados por la rosa roja; los padecimientos secretos, por la de color rosa; y la posesión de secretos ocultos por la amarilla. Pero además, por los colores de la flor, tienen varios significados: Si es amarilla: «Celos e infidelidad». Si es blanca: «Sigilo». Si es blanca deshojada: «Votos de castidad». Y si es blanca marchita: «Antes morir que perder la inocencia» (28).

«Botones» o frutos de siempreviva mayor: Su significado literal es «Te declaro la guerra» (29).

Amapolas: Significa el sueño eterno (30).

Hojas de laurel: También tiene varios significados. Si se trata de hoja de laurel significa «No cambiaré nunca». Si se trata de la representación del árbol de laurel: «Gloria, victoria». Y si se representa una corona de laurel: «Premio por méritos» (31).

Margaritas grandes: Tienen diferentes significados dependiendo del color de la flor. Si es amarilla: «¿Me amas?». Y si es blanca: «Olvido lo pasado» (32).

Margaritas pequeñas: Igualmente también tienen diferentes significados dependiendo de su color. Si es amarilla: «Lo pensaré». Y si es blanca: «Inocencia» (33).

Dalias: Tiene varios significados, dependiendo del color de las flores. Si es amarilla: «Unión recíproca». Si es encarnada: «Tus ojos abrasan». Si es matizada: «Mirada engañosa». Si es morada: «Ten piedad de mí». Y si es rosada: «Delicadeza» (34).

Adormideras: Significa consuelo, si la flor es blanca, e indiferencia, si la flor es roja (35).

Hoja de palma: Su significado en bienvenida y respeto en la recepción de dignatarios y reyes (36).

5. Conclusiones

Tan solo se tiene constancia de que hubo un escultor que trabajó para el cementerio de la Mare de Dèu del Sofratge de Benidorm, en el siglo xx. Se trata del vilero Jaime Lloret Lloret (1890–1969), discípulo del Licenciado en Bellas Artes, José Zaragozá Martínez, (1869–1949), nacido en Alboraya (Valencia) y, establecido en Villajoyosa, desde el año 1898, hasta que falleció.

Ahora bien, Jaime Lloret Lloret fue discípulo de José Zaragozá Martínez desde el año 1908, hasta 1928, en que se independizó abriendo su propio taller en Villajoyosa.

Su maestro José Zaragozá Martínez, no trabajó nunca para el cementerio de Benidorm, ni el hijo del mismo y continuador del oficio, Vicente Zaragozá Ferrer, apoyado por su hermano en el negocio, Antonio Zaragozá Ferrer.

En cambio, sí que lo hizo, Jaime Lloret Lloret. Para sus observaciones y medidas, –durante el periodo entre 1928 y 1936–, el escultor vilero Lloret Lloret, denominado popularmente como «El pedrapiquer», «Lectorante» y, «Manos de plata» adquirió un vehículo Ford con el que se desplazaba al cementerio de Benidorm, hasta que durante la Guerra Civil le fue incautado. A partir de 1936 en adelante utilizó una bicicleta para sus desplazamientos al cementerio de la Mare de Dèu del Sofratge de Benidorm. En cambio, cuando tenía que trasladar la piedra de la sepultura, se apoyaba en el camión de transporte de su amigo «Toni, la Palla».

La obra de Jaime Lloret Lloret existente en el cementerio de la Mare de Dèu del Sofratge de Benidorm comprende el periodo que abarca desde 1928 a 1955, en que se jubiló. Y todavía se puede observar una corona de flores en una sepultura del cementerio de Benidorm, en la que junto a la misma aparece la firma de Jaime Lloret Lloret, como «Lloret». Ello no significa que la totalidad de las esculturas del cementerio de Benidorm sean de dicho escultor vilero, pero sí que parte de su obra persiste todavía en la actualidad.

En cuanto a la tipología de flores esculpidas en las coronas líticas del cementerio de Benidorm, aparecen las siguientes: rosas, «botones» o frutos de siempreviva mayor, amapolas, hojas de laurel, margaritas grandes, margaritas pequeñas, dalias, adormideras y, hoja de palma.

El concepto simbólico debió tomarlo Jaime Lloret Lloret de la bibliografía especializada en Arte de su maestro, libros que no eran específicos para el arte funerario, pero de los que se sirvió para copiar la emblemática de algunas flores. Igualmente Lloret Lloret se inspiraba en la propia naturaleza y, como ejemplo fue la copia de un lagarto, que utilizó como modelo natural, para una sepultura del cementerio de Villajoyosa. Por lo tanto, Jaime Lloret Lloret representó fidedignamente la tipología de flores, mientras que pudo desconocer plenamente, su significado simbólico.




CITAS BIBLIOGRÁFICAS

(1). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Fue denominado por los marmolistas alicantinos que habían trabajado con él como «manos de plata». Jaime Lloret Lloret, nacido en 1890 en Villajoyosa, y fallecido en 1969, a los 79 años, en su población natal, se encuentra enterrado en un panteón, –construido por él–, y presidido por un gran Cristo crucificado, del que una leyenda local asegura que la posición de su cabeza, hace referencia a una disposición corporal satánica, / (Página 180) como refiere su nieto Ángel Lloret Mauri, –Arquitecto Técnico, de profesión–, en su «Estudio actual y propuesta de intervención del panteón: El Cristo Crucificado» (…)».

(2). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Era hijo de un chocolatero, pero él no quiso seguir los pasos de su padre, debido a su destacada maestría en el dibujo, especialidad que desarrolló en el taller de los «Zaragoza», ya que comenzó a trabajar de aprendiz junto a José Zaragoza, a la edad de 16–20 años: «Mi padre trabajaba sólo, no tenía ayudantes (…)».

(3). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 173. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.1.1. La escuela funeraria de José Zaragoza Martínez: 1898– 1949. «(…) Nacido en Alboraya (Valencia), en el año 1869, llegó a Villajoyosa en 1898, a la edad de 29 años, estableciéndose en la población y creando las bases de una escuela de arte funerario que heredaron sus descendientes (357): «(…) Estudió Bellas Artes en Valencia. Llegó a Villajoyosa para hacer un encargo en el cementerio de Villajoyosa: el panteón de la familia Urrios, que le llevó dos o tres meses de trabajo. Durante su estancia de trabajo en Villajoyosa conoció a una muchacha oriunda de Sella, Mari Pepa Ferrer Miralles, y en poco tiempo se casaron. La joven Mari Pepa tenía 24 años cuando se casó con Pepe Zaragoza. Y murió 4 años antes que él (…)». (357). ZARAGOZÁ BALDÓ, Antonio. Nacido en 1959. 3ª generación de artistas funerarios de Villajoyosa. Entrevista realizada el 17 de enero de 2009.

(4). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 173. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.1.1. La escuela funeraria de José Zaragoza Martínez: 1898– 1949. «(…) El matrimonio se instaló en una casa ubicada en la calle Cervantes, y dentro de la vivienda Pepe destinó una zona de la misma situada en la puerta principal para taller, además del espacio que había delante de la puerta de entrada –en lo que actualmente es acera– (…)».

(5). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 174. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.1.2. El legado artístico de José Zaragoza Martínez: Vicente y Antonio Zaragozá Ferrer: 1918–2000. «(…) Nació en Villajoyosa en 1918, y falleció en el año 2000, a los 81 años. Se encuentra enterrado en el cementerio de Villajoyosa, y su mausoleo todavía se halla en proyecto (…)».

(6). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 173. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.1.1. La escuela funeraria de José Zaragoza Martínez: 1898– 1949. «(…) Pepe Zaragozá trabajó sólo, hasta que comenzó a ayudarle su hijo Vicente, con diez años de edad, en el taller de la calle Cervantes. Murió en 1949 (…)».

(7). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) «Mi padre trabajaba sólo, no tenía ayudantes. Trabajaba siempre en el cementerio, excepto las figuras que las hacía en casa –calle Colón nº 2–, y luego las llevaba al cementerio para su colocación. Tardaba un mes en hacer una escultura, o un poco más (…)».

(8). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Se levantaba tempranísimo, sobre las seis de la mañana para trabajar, e incluso el propio sepulturero tenía que dejarle las llaves del cementerio escondidas para que no lo abriera el mismo (…)».

(9). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Antes de la guerra mi padre se pudo comprar un coche Ford, que fue el segundo que entró en Villajoyosa, pero cuando entró la Guerra Civil se lo quitaron, y luego iba a trabajar en bicicleta, por todos los pueblos de la zona (…)».

(10). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Jaume Llorca Llorca, no trabajó sólo para el cementerio de Villajoyosa, sino para otras poblaciones de la comarca de la Marina Baja, como fueron los cementerios de Benidorm, Finestrat, y Callosa d´En Sarriá (…)».

(11). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Durante un tiempo, –antes de la Guerra–, con mi padre trabajó un primo hermano mío, Juan Bautista Lloret Ferrer, que tiene quince años más que yo, como marmolista (…)».

(12). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Cuenta su hijo Juan Lloret Ferrer, quien ayudó a su padre en las labores de escultor funerario, cuando sus estudios de ingeniería agrónoma se lo permitían, que: «En los días de lluvia o de mal tiempo, mi padre y yo comíamos dentro del sepulcro cuando lo estaban construyendo, pero cuando el tiempo era bueno, salíamos fuera del cementerio a comer» (364) (…)». (364). LLORET FERRER, Juan. Nacido el 17 de enero de 1934. Hijo del marmolista y escultor vilero Jaime Lloret Lloret. Entrevista realizada el 25 agosto, 2009. Villajoyosa.

(13). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Jaume «El Pedrapiquer», buscó siempre la colaboración del transportista vilero «Toni, la Palla», para sus desplazamientos hasta Monóvar y Novelda para adquirir la piedra. Allí cargaban y la traían hasta el taller de Jaume Llorca. Igualmente, para llevar las esculturas hasta el cementerio –ya que habían sido trabajadas en el taller de su propiedad–, buscaba la colaboración de dicho transportista (…)».

(14). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Las obras realizadas en Villajoyosa fueron firmadas con las siglas de J.LL; o J. Lloret; pero cuando sus trabajos iban destinados a otras poblaciones, junto a la firma, añadía el topónimo “Villajoyosa” (365)».

«En el cementerio–museo funerario de Villajoyosa se pueden observar las obras de Jaume Lloret Lloret, realizadas en bulto redondo, y altorrelieve: «El Corazón de Jesús», «San José y el Niño», «Cruz Latina sobre montículo de piedras», «El Lagarto junto a hojas de adormidera» – único vestigio de reptil funerario existente en toda la provincia de Alicante, y que fue realizado mediante el retrato de un auténtico lagarto que cogió Jaume Lloret Lloret, por los alrededores, el cual ató a un palito para que no se moviera, y así poderlo copiar. Su nieto Ángel Lloret Mauri, añade: «años más tarde y durante cuatro años consecutivos, el antiguo sepulturero me contó, que un reptil visitaba la tumba, permaneciendo quieto a las pies del panteón, como esperando que se moviese el de piedra» (366)».

«Así como panteones de casetones, fundamentalmente de estilo Neogótico, siendo su gran obra maestra el perteneciente a la familia “Beneito”».

Cita Lloret Mauri, que (367): «(…) La mayor parte de las obras que hoy perduran, las realizó en la década de los 60 (…). Son fáciles de distinguir todas sus obras, si bien ha empleado siempre la misma piedra, también tiene otros distintivos como son: Caligrafía: Empleaba una caligrafía característica suya, a partir de unas plantillas que se había fabricado propiamente [en las que son muy característicos la grafía de los números 4 y 5; y de las letras mayúsculas “A, M, S, T, Z”]. Zócalos: Empleaba zócalos del mismo pétreo en los panteones de caseta y en lugares singulares como son escalones dentro del panteón o peana. Esta loseta es una caliza macrocristalina, que podía estar acabada superficialmente con un abujardado que era lo más común. Firma: En las imágenes anteriores hemos visto los tres tipos de firma que empleaba. J. LL; J. Lloret Villajoyosa; o J. LL. Villajoyosa. Ponía el nombre de Villajoyosa a los panteones que firmaba en otro pueblo (…)». (365). LLORET MAURI, Ángel Tomás. Nacido el 6 de mayo, 1979. Nieto de Jaume Lloret Lloret. Entrevista realizada el 25 agosto, 2009. Villajoyosa. LLORET MAURI, Ángel Tomás. Arquitecto Técnico. «Estudio del estado actual y propuesta de intervención del panteón: El Cristo Crucificado». Villajoyosa. Mayo 2004. (366). Ibídem. (367). LLORET MAURI, Ángel Tomás. Arquitecto Técnico. «Estudio del estado actual y propuesta de intervención del panteón: El Cristo Crucificado». Villajoyosa. Mayo 2004. Página 24.

(15). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Jaume Lloret Lloret fue conocido por sus dos apodos “El Pedrapiquer”, o “Lectorante” (…)».

(16). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 179. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.2. La obra arquitectónica y escultórica de Jaime Lloret Lloret (1890–1969). «(…) Fue denominado por los marmolistas alicantinos que habían trabajado con él como «manos de plata» (…)».

(17). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 174. 9. Arquitectura, escultura y artes industriales en el cementerio nuevo de Villajoyosa. 9.1.2. El legado artístico de José Zaragoza Martínez: Vicente y Antonio Zaragozá Ferrer: 1918–2000. «(…) Pero llegada la década de los años cincuenta, Jaime “El Pedrapiquer” se retiró, y quedó únicamente el taller de Vicente Zaragozá (…)».

(18). CARDONA ARENAS, Beatriz. «Envejecer en el Antiguo Egipto. Una perspectiva médica, farmacéutica y cultural». Tesis doctoral dirigida por Dr. Francisco Bosch Puche, bajo la tutoría de Dr. Josep Cervelló Autuori. Programa de Doctorado en Egiptología. Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona. Marzo, 2013. www.bca1de1.pdf Página 121. Capítulo II. Introducción a la Medicina Egipcia. 5.3. Drogas. 5.3.1. Origen vegetal. «(…) En los ajuares funerarios tenemos constancia de la inclusión de elementos vegetales, como las semillas de las llamadas “camas de Osiris” o los restos florales que adornaban al difunto. Un claro ejemplo de esta práctica lo constituye el enterramiento de Tutankhamon. En concreto, sobre la frente del primer sarcófago había sido colocada una pequeña corona de flores y sobre el pecho del segundo sarcófago se dispuso un gran collar hecho de hojas de olivo y sauce, acompañadas de flores de loto azules. Sobre el pecho y en los laterales de la peluca del tercer sarcófago se halló otro collar de flores sobre un fondo de plantas de pájaro (…)».

(19). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Coronas de flores. Arte lítico en la Marina Baja (siglos xix y xx)». Villajoyosa. 2019. www.Coronas de flores. Arte lítico en la Marina Baja (siglos xix y xx).pdf Página 10. 3. Origen histórico de las coronas de flores. «(…) La confección de coronas de flores están unidas a las deidades desde la Protohistoria y, su finalidad era servir como ofrendas a las mismas, en los rituales funerarios.

Egipto: En los ajuares funerarios egipcios han aparecido restos de coronas de flores –de pequeño tamaño–, que fueron colocadas en su momento, sobre la parte superior del sarcófago (44), puesto que estaba relacionado con el dios Osiris, coronado por una corona de tréboles en su cabeza, la cual cayó cuando Tifón le dio muerte (45) (…)». (45). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 304. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Trébol (Trifólium pratense). Hay varias especies y tienen muy poca aplicación en Medicina. Las fumigaciones de trébol calman los ataques de asma. Botánica oculta: En mística, es el emblema de la Trinidad. Es creencia muy extendida que el que halla y coge para sí mismo un trébol de cuatro hojas, será afortunado en los juegos de azar. (…) Dice H. P. Blavatsky, en su Glosario teosófico: “Trébol o Trifolio”: Como el trifolio irlandés, tiene un significado simbólico: el misterio de Tres en Uno. El trébol coronaba la cabeza de Osiris y, la corona cayó cuando Tifón dio muerte al dios radiante. Algunos ven en esto un sentido fálico, pero nosotros negamos tal cosa en ocultismo. Era el trébol la planta del espíritu, del alma y de la vida. Planeta: Mercurio. Signo zodiacal: Acuario (…)».

(20). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Coronas de flores. Arte lítico en la Marina Baja (Siglos xix y xx)». Villajoyosa. 2019. www.Coronas de flores. Arte lítico en la Marina Baja (Siglos xix y xx).pdf Página 10. 3. Origen histórico de las coronas de flores. «(…) 3.2. Grecia y Roma. Griegos y romanos continuaron con la tradición de confeccionar coronas con carácter funerario. A Plutón se le ofrecían coronas de ramaje de ciprés, que colocaban sobre la frente de la estatua del dios (46). A Minerva consagraban coronas y ramos de olivo, símbolo de la paz (47). / (Página 11). Con ramas de laurel se coronaban los adivinos, pitonisas, sibilas y sacerdotes de Apolo (48). Saturno era coronado por los romanos, con hojas de higuera. Lo mismo hacían los griegos con Mercurio y, los espartanos con Baco (49). Griegos y romanos consagraban a Mercurio y Baco, coronas confeccionadas con hiedra (50). Los romanos consagraban coronas de espino a Saturno, costumbre que fue empleada para coronar a Jesús el Cristo, de modo burlesco (51). De las hojas de un helecho denominado “culantrillo del pozo”, se confeccionaban coronas a Plutón, versus Hades, deidad de las regiones infernales (52). Y por último, de díctamo blanco, o fresnillo, una hierba ramosa con hojas semejantes a las del fresno, se confeccionaban guirnaldas, que eran colocadas sobre la cabeza de una persona magnetizada, ya que potenciaba la clarividencia en sonámbulos (53) (…)».

(21). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 287. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Olivo (Olea europea). La flor y el fruto (aceituna) se hallan solamente en los tallos que tienen dos años. (…) / (Página 288) Botánica oculta: Los antiguos consagraron el olivo a la diosa Minerva. Un ramo de olivo es el emblema de la paz. El aceite es un condensador poderoso de la luz; es de gran utilidad en la medicina y se emplea en diversas operaciones mágicas. Si se escribe con tinta celeste la palabra ATHENA sobre una hoja de olivo y se ata esta a la cabeza, hace desvanecer toda clase de inquietud, malhumor e ideas negras. Planeta: Júpiter. Signo zodiacal: Piscis (…)».

(22). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 261. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Higuera (Ficus carica). Botánica oculta: Con las hojas de este árbol se coronaba a Saturno y, era sagrado entre los romanos. Los griegos lo dedicaron a Mercurio; los espartanos a Baco. En la India estaba consagrado a Vishnu. Un ramo de higuera cogido bajo el aspecto planetario conveniente, calma la furia de los toros. La Sycomancia constituía una adivinación mediante las hojas de higuera. Se escribía la pregunta sobre una hoja y, según el tiempo que tardaba en secarse, se sacaba el vaticinio. El fruto blanco pertenece a Júpiter y Venus. El fruto negro, a Saturno. Signo zodiacal: Acuario (…)». PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 310. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Yedra común (Hederta hélix). Todas las partes de esta planta son útiles. Los frutos, a la dosis de 10 a 12 bayas, constituyen un purgante enérgico, del que abusan demasiado las gentes del campo. (…) Botánica oculta: Planta consagrada a Mercurio. Con ella se tejía la corona de Baco. Los naturales del Montenegro, el día de la Datividad, adornan las puertas de sus casas con ramos de yedra; de este modo se ven protegidos, durante todo el año, de las maquinaciones de sus enemigos que poseen poderes ocultos. En ciertos pueblos de Alemania, subsiste todavía una costumbre / (Página 311) ancestral muy curiosa; esta consiste en que la primera vez que se extraen leche de una vaca (acontece siempre en primavera), practican la operación a través de una corona de yedra. Obrando de esa forma creen que el animal seguirá dándoles el precioso alimento sin experimentar enfermedad alguna. Fría y seca. Signos zodiacales: Tauro o sagitario (…)».

(23). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 268. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Laurel común (Laurus nóbilis). La denominación latina de «laurel noble» indica la diferencia que existe entre éste y el anterior. Las propiedades del Laurel común son carminativas, digestivas, estomacales y nervinas. Se utilizan las hojas en infusión. (…) Esta infusión se emplea, asimismo, en inyecciones vaginales contra la relajación de los órganos sexuales y, en baños por todo el cuerpo para combatir la debilidad general de los niños. (…) / (Página 269) Botánica oculta: Árbol consagrado a Apolo. La Dafnomancia es una de las diversas formas de magia adivinatoria, muy usada en la antigüedad. El material empleado en esta ceremonia eran las ramas de laurel, con la cual se coronaban los adivinos. Practicábase de dos maneras. La una consistía en echar al fuego una rama seca y, por el chisporroteo, el centelleo y por el humo producidos durante la quema, se sacaban los presagios. Estos eran inciertos cuando la rama se consumía sin hacer ruido alguno, más se vaticinaba con toda certidumbre cuando chisporroteaba ruidosamente, las chispas eran abundantes y se obtenía una finísima humareda. Era, además, todo esto, un buen augurio. La otra manera de producir consistía en mascar unas hojas tiernas de laurel; el augur cerraba los ojos y empezaba el trabajo de concentración mental; y al cabo de un tiempo, / (Página 270) más o menos largo, dada la respuesta a la consulta que se le había hecho. Esta última forma de adivinación es la que practicaban las Pitonisas, las Sibilas y los Sacerdotes de Apolo y, por esto eran llamados dafnéfagos, es decir, comedores de laurel. Cálido y seco. Sol en Leo o Luna en Piscis (…)».

(24). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 261. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Higuera (Ficus carica). Botánica oculta: Con las hojas de este árbol se coronaba a Saturno y, era sagrado entre los romanos. Los griegos lo dedicaron a Mercurio; los espartanos a Baco. En la India estaba consagrado a Vishnu. Un ramo de higuera cogido bajo el aspecto planetario conveniente, calma la furia de los toros. La Sycomancia constituía una adivinación mediante las hojas de higuera. Se escribía la pregunta sobre una hoja y, según el tiempo que tardaba en secarse, se sacaba el vaticinio. El fruto blanco pertenece a Júpiter y Venus. El fruto negro, a Saturno. Signo zodiacal: Acuario (…)».PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 310. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Yedra común (Hederta hélix). Todas las partes de esta planta son útiles. Los frutos, a la dosis de 10 a 12 bayas, constituyen un purgante enérgico, del que abusan demasiado las gentes del campo. (…) Botánica oculta: Planta consagrada a Mercurio. Con ella se tejía la corona de Baco. Los naturales del Montenegro, el día de la Datividad, adornan las puertas de sus casas con ramos de yedra; de este modo se ven protegidos, durante todo el año, de las maquinaciones de sus enemigos que poseen poderes ocultos. En ciertos pueblos de Alemania, subsiste todavía una costumbre / (Página 311) ancestral muy curiosa; esta consiste en que la primera vez que se extraen leche de una vaca (acontece siempre en primavera), practican la operación a través de una corona de yedra. Obrando de esa forma creen que el animal seguirá dándoles el precioso alimento sin experimentar enfermedad alguna. Fría y seca. Signos zodiacales: Tauro o sagitario (…)».

(25). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 237. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Ciprés (Cupressus sempervirens). El fruto de este árbol resinoso consiste en piñas o agallas. Su decoración conserva los cabellos en su color primitivo, pues evita las canas hasta una edad muy avanzada. Botánica oculta: El ciprés es el símbolo de la muerte. Con su ramaje se coronaba la frente de Plutón. La madera de este árbol sirve para la construcción de la mesa triangular que se empleaba en determinadas operaciones de brujería, como en la imprecación de los «responsos al revés» y otras de la misma naturaleza. También se utiliza la madera / (Página 238) para echarla a la lumbre, junto con hierbas y drogas, en ciertas evocaciones a los elementales (…)».PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 243. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Culantrillo (A diánthum capillus). Conocido con el nombre de Culantrillo de pozo. Es un helecho que crece en las paredes de los pozos y en las fisuras de las rocas húmedas. (…) Botánica oculta: De las hojas de esta planta estaba formada la corona de Plutón, divinidad mitológica que preside y gobierna las regiones infernales. Su nombre griego es Hades. Planeta: Saturno (…)».

(26). PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 6. «(…) Y a partir del año 1510 fue conocido bajo el nombre de Paracelso (…)». Ibídem. Página 250. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Espino cerval (Rhamnus catharticus). Las bayas de este arbusto despiden un olor muy desagradable y constituyen un purgante enérgico. Se utilizan como derivativo intestinales en los cardiacos y en los urámicos. (…) Botánica oculta: Cálido y seco. Planta consagrada a Saturno. / (Página 251) Emblema de la envidia. Se utilizó para tejer la corona de espinas de Nuestro Señor Jesucristo. En ciertos ritos simboliza la Virginidad, el Pecado, la Humillación. Sus ramas, con sus frutos (bayas), colgadas en puertas y ventanas de una casa paralizan los esfuerzos de los brujos e impiden la entrada de los malos espíritus. Signo zodiacal: Libra (…)».

(27). GROF, Stanislav. «El viaje definitivo. La consciencia y el misterio de la muerte». Prefacio de Huston Smith. Barcelona. Editorial La liebre de marzo. 1ª Reimpresión (febrero 2009). Página 78. Capítulo 5. El viaje póstumo del alma. Cielo, Paraíso y el Tema del Juicio Divino. «(…) El concepto de la morada final de los justos después de la muerte –Cielo y Paraíso– aparece en múltiples variantes. Los antiguos hebreos imaginaban el Cielo como el mundo de arriba (Shamayim) y lo consideraban la morada de Yahweh. En la tradición judía, el Jardín del Edén tenía distintos niveles: un Jardín del Edén inferior y un Jardín del Edén superior. En el Jardín del Edén inferior, las almas ocupaban los cuerpos del mismo modo que durante la vida del difunto y experimentaban diversas clases de placeres espirituales. En el Jardín del edén superior, las almas moraban en su verdadera esencia y disfrutaban de varias clases de placeres espirituales que eran mayores y más gloriosos que los placeres del Jardín inferior. Cuando alguien moría, el alma (nefesh) ascendía al Jardín del Edén inferior. El cuerpo que ocupaba era de una naturaleza muy refinada: simplemente una forma de energía que no necesitaba ni comida ni bebida física. Recibía su sustento mediante una forma elevada del sentido del olfato. Luego, el alma ascendía hasta el jardín del Edén superior (Neshamah), donde se sustentaba con el brillo de la Divina Presencia. Los justos se sentaban con coronas en cabezas, deleitándose con la incandescencia de la Divina Presencia. Obtenían placer por la vista y no necesitaban comer o beber. Los relatos de la tradición mística judía suelen presentar lugares semejantes al Cielo y al Purgatorio cristiano, almas en pena y reencarnación (…)».

(28). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 213. 10. Metafísica y esoterismo: El Conocimiento a través de la simbología. 10.5.3. Florarios. «(…) El renacimiento y la vida eterna (507): «(…) Rosa. (…) La rosa ha sido utilizada por diversas órdenes religiosas y por organizaciones iniciáticas desde tiempos inmemorables. En la cultura cristiana ha simbolizado a la flor mística por excelencia, símbolo del renacimiento y de la vida eterna. Los sufrimientos de la Virgen ante la Pasión de su hijo fueron representados por la rosa roja; los padecimientos secretos, por la de color rosa; y la posesión de secretos ocultos por la amarilla (…)». (507). MUSQUERA, Xavier. «Ocultismo medieval. El mensaje de los constructores». Colección Año/Cero. Madrid. América Ibérica S.A. 2003. Página 56. CIRCULO DE LECTORES. «El lenguaje de las flores». Ilustrado por Kate Greenaway. Barcelona. Círculo de Lectores. 1983. Sin paginar. Introducción. «(…) Las flores más representativas de la emblemática funeraria son el acanto que representa a las artes; la adormidera blanca el consuelo; la adormidera encarnada, la indiferencia; el álamo temblón, la lamentación; el álamo blanco, el tiempo; la amapola, el sueño; la belladona, el silencio; el botón de azucena, perdón; el botón de rosa blanca, corazón que no ha amado; el botón de rosa rosada, juventud; (…).el capullo blanco de rosa, niñez; la rosa blanca, sigilo;(…)». PANIZO RODRÍGUEZ, Juliana. «El lenguaje de las flores y algunos refranes alusivos a las rosas». Revista Folklore Nº 217. Valladolid. 1999. www.rf217.pdf Página 34. «(…) La costumbre de expresar pensamientos y sentimientos por medio de las flores procede de Oriente. Pero esta tradición se ha ido perdiendo en los tiempos modernos y solo nos quedan ciertas formas que nos hacen compañía en los momentos más importantes de nuestra vida: la rosa para la persona amada, el ramo de azahar para la novia, la corona dedicada a los difuntos… y, sin embargo, ¡qué poco sabemos de su lenguaje! Pretendemos, con este artículo, contribuir al conocimiento del significado de algunas de las flores más usuales en Castilla y León. (…) Rosa amarilla: celos, infidelidad. Rosa blanca: Sigilo. Rosa blanca deshojada: Votos de castidad. Rosa blanca marchita: Antes morir que perder la inocencia (…)». PUTZ, Rodolfo. «Botánica oculta. Las plantas mágicas según Paracelso». Valladolid. Editorial Maxtor. 2006. Página 297. Pequeño diccionario de botánica oculta. Relación de los autores consultados para la redacción del presente diccionario: Agrippa, Alberto el Grande, Dioscórides y el Divino Paracelso. «(…) Rosa (Rosae vulgaris). Se usa muy poco en la terapéutica moderna. (…) Botánica oculta: La rosa era una flor iniciática en diversas órdenes religiosas de la antigüedad. Actualmente el arte sagrado sigue considerando la rosa como el emblema del amor, de la paciencia, del martirio, de la Virgen (Rosa mística) (…)».

(29). CIRCULO DE LECTORES. «El lenguaje de las flores». Ilustrado por Kate Greenaway. Barcelona. Círculo de Lectores. 1983. Sin paginar. Introducción. «(…) la siempreviva, te declaro la guerra;(…)». GARRIDO, Gloria. «Gran diccionario de las plantas medicinales. Propiedades curativas». Colección: Grandes diccionarios botánica. Madrid. Editorial Libro Hobby Club. 2008. Página 273. Siempreviva mayor. «(…) Sempervivum tectorum. Familia: Crasuláceas. Antiséptico. Descripción: Herbácea rastrera que se conserva siempre verde / (Página 274) brillante y tiesa. Sus hojuelas forman unas cabezuelas que sobreviven en las condiciones más adversas.

Hábitat: Cualquier tipo de terreno, muros, tejados, entre rocas. También en macetas.

Floración: A fines de primavera y durante el verano (…)».BERDONCES, José Luís. «Gran diccionario ilustrado de las plantas medicinales. Descripción y aplicaciones». Colección Océano. Barcelona. Grupo Océano. 2009. Página 1046. Siempreviva mayor. «(…) Sempervivum tectorum L. Montañas de Europa Central y Meridional.

Nombres: Siempreviva mayor, hierba puntera, piñuela, alcachofera de gatos, barba de Júpiter, hierba puntera, hierba de fuego, matafuego, naulós, dos puntos, hierba de la punta, hierba de los callos, cepeira, hierba de las nacidas.

Botánica:

Familia: Crassulacea.

Descripción: Las flores son de color rosado, con 12 pétalos, en el extremo del tallo floral. Es fruto de esta planta es un folículo. Se usa como planta ornamental y se reproduce en grupos numerosos (…)».

(30). CIRCULO DE LECTORES. «El lenguaje de las flores». Ilustrado por Kate Greenaway. Barcelona. Círculo de Lectores. 1983. Sin paginar. Introducción. «(…) la amapola, el sueño (…)».PANIZO RODRÍGUEZ, Juliana. «El lenguaje de las flores y algunos refranes alusivos a las rosas». Revista Folklore Nº 217. Valladolid. 1999. funjdiaz/folklore/pdf/rf217.pdf Página 34. «(…) La costumbre de expresar pensamientos y sentimientos por medio de las flores procede de Oriente. Pero esta tradición se ha ido perdiendo en los tiempos modernos y solo nos quedan ciertas formas que nos hacen compañía en los momentos más importantes de nuestra vida: la rosa para la persona amada, el ramo de azahar para la novia, la corona dedicada a los difuntos… y, sin embargo, ¡qué poco sabemos de su lenguaje! Pretendemos, con este artículo, contribuir al conocimiento del significado de algunas de las flores más usuales en Castilla y León. (…) Amapola: Sueño (…)».

(31). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 228. 10. Metafísica y esoterismo: El Conocimiento a través de la simbología. 10.7.1. Florarios: Reminiscencias de la Edad Media. «(…) las hojas de laurel, no cambiaré nunca; el árbol de laurel, gloria, victoria; la corona de laurel, premio por méritos; (…)». BERDONCES, José Luís. «Gran diccionario ilustrado de las plantas medicinales. Descripción y aplicaciones». Colección Océano. Barcelona. Grupo Océano. 2009. Página 659. Laurel. «(…) Laurulus nobilis L. Mediterráneo. Nombres: Laurel, llorer, llaurer.

Famila: Lauraceae.

Distribución: Árbol originario de bosques y espesuras de la cuenca mediterránea.

Descripción: Árbol pequeño, de 10 m., de altura o más, con corteza de color gris verdoso oscuro y ramas verdosas. Las hojas son perennes, pecioladas, alternas, coriáceas, persistentes, lanceoladas y enteras, con margen algo ondulado, de color verde oscuro, brillante por el haz y mate por el envés. Las flores son dioicas, blanquecinas o amarillentas, agrupadas en pequeñas umbelas axiliares. El fruto es una drupa oval, de color púrpura oscuro (…)».

(32). PANIZO RODRÍGUEZ, Juliana. «El lenguaje de las flores y algunos refranes alusivos a las rosas». Revista Folklore Nº 217. Valladolid. 1999. funjdiaz/folklore/pdf/rf217.pdf Página 34. «(…) La costumbre de expresar pensamientos y sentimientos por medio de las flores procede de Oriente. Pero esta tradición se ha ido perdiendo en los tiempos modernos y solo nos quedan ciertas formas que nos hacen compañía en los momentos más importantes de nuestra vida: la rosa para la persona amada, el ramo de azahar para la novia, la corona dedicada a los difuntos… y, sin embargo, ¡qué poco sabemos de su lenguaje! Pretendemos, con este artículo, contribuir al conocimiento del significado de algunas de las flores más usuales en Castilla y León. (…) Margarita grande amarilla: ¿Me amas? Margarita grande blanca: Olvido lo pasado (…)».

(33). PANIZO RODRÍGUEZ, Juliana. «El lenguaje de las flores y algunos refranes alusivos a las rosas». Revista Folklore Nº 217. Valladolid. 1999. funjdiaz/folklore/pdf/rf217.pdf Página 34. «(…) La costumbre de expresar pensamientos y sentimientos por medio de las flores procede de Oriente. Pero esta tradición se ha ido perdiendo en los tiempos modernos y solo nos quedan ciertas formas que nos hacen compañía en los momentos más importantes de nuestra vida: la rosa para la persona amada, el ramo de azahar para la novia, la corona dedicada a los difuntos… y, sin embargo, ¡qué poco sabemos de su lenguaje! Pretendemos, con este artículo, contribuir al conocimiento del significado de algunas de las flores más usuales en Castilla y León. (…) Margarita pequeña amarilla: Lo pensaré. Margarita pequeña blanca: Inocencia (…)».

(34). PANIZO RODRÍGUEZ, Juliana. «El lenguaje de las flores y algunos refranes alusivos a las rosas». Revista Folklore Nº 217. Valladolid. 1999. funjdiaz/folklore/pdf/rf217.pdf Página 34. «(…) La costumbre de expresar pensamientos y sentimientos por medio de las flores procede de Oriente. Pero esta tradición se ha ido perdiendo en los tiempos modernos y solo nos quedan ciertas formas que nos hacen compañía en los momentos más importantes de nuestra vida: la rosa para la persona amada, el ramo de azahar para la novia, la corona dedicada a los difuntos… y, sin embargo, ¡qué poco sabemos de su lenguaje! Pretendemos, con este artículo, contribuir al conocimiento del significado de algunas de las flores más usuales en Castilla y León. (…) Dalia amarilla: Unión recíproca. Dalia encarnada: Tus ojos abrasan. Dalia matizada: Mirada engañosa. Dalia morada: Ten piedad de mí. Dalia rosada: Delicadeza (…)».

(35). CIRCULO DE LECTORES. «El lenguaje de las flores». Ilustrado por Kate Greenaway. Barcelona. Círculo de Lectores. 1983. Sin paginar. Introducción. «(…) la adormidera blanca el consuelo; la adormidera encarnada, la indiferencia; (…)». CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 228. 10. Metafísica y esoterismo: El Conocimiento a través de la simbología. 10.7.1. Florarios: Reminiscencias de la Edad Media. «(…) Las flores más representativas de la emblemática funeraria son el acanto que representa a las artes; la adormidera blanca el consuelo; la adormidera encarnada, la indiferencia (…)».

(36). CARBONELL BEVIÁ, Lola. «Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa (1815–1970)». Villajoyosa. 2015. www.Emblemática funeraria y artes industriales en el cementerio viejo de Villajoyosa.pdf Página 213. 10. Metafísica y esoterismo: El Conocimiento a través de la simbología. 10.5.3. Florarios. «(…) Bienvenida y respeto (504): «(…) Palmera. (…) La palmera ha sido un símbolo sublime para numerosas culturas paganas y, como no podía ser de otra forma, el cristianismo adoptó su imagen. Cuando contemplamos una hoja de palma en una iglesia, estamos viendo una representación del Árbol del Paraíso, en el concepto de la iconografía cristiana medieval. Esas ramas de palmera eran utilizadas como signo de bienvenida y respeto en la recepción de dignatarios y reyes (…)». (504). MUSQUERA, Xavier. «Ocultismo medieval. El mensaje de los constructores». Colección Año/Cero. Madrid. América Ibérica S.A. 2003. Página 51. CIRCULO DE LECTORES. «El lenguaje de las flores». Ilustrado por Kate Greenaway. Barcelona. Círculo de Lectores. 1983. Sin paginar. Introducción. «(…) la palma común, victoria; (…)».BERDONCES, José Luís. «Gran diccionario ilustrado de las plantas medicinales. Descripción y aplicaciones». Colección Océano. Barcelona. Grupo Océano. 2009. Página 853. Palma de dátil. «(…) Phoenix dactylifera L. Nombres: palma de dátil, datilera. África y Asia tropicales.

Botánica: Familia: Palmae /Arecaceae.

Distribución: Palma originaria del norte y centro de África y Asia Occidental.

Descripción: Palma de hasta 30 m., de altura, con hojas terminadas en la parte terminal, persistentes, glaucas y pinnadas, con un peciolo planoconvexo y foliolos de hasta 40 cm., de altura de longitud, rígidos y lineal–lanceolados, con el raquis prominente. Las flores son amarillentas y pequeñas y, se agrupan en un espádice coriáceo. Los frutos son drupas de hasta 5 cm., de longitud, en racimos de hasta 200 frutos (…)».



Flores para la eternidad. Esculturas de coronas de flores en el cementerio de la Virgen del Sufragio de Benidorm (siglo XX)

CARBONELL BEVIA, Lola

Publicado en el año 2022 en la Revista de Folklore número 488.

Revista de Folklore

Fundación Joaquín Díaz